Malika Favre: Ilustrar el poder femenino

Malika Favre

Malika Favre es una ilustradora francesa que vive en Londres. La figura femenina ha sido parte fundamental en su trabajo, en el cual recurre a una paleta restringida de colores planos y patrones de optical art. En revistas como The New Yorker o Vogue puede apreciarse desde hace años su trabajo, o en campañas para marcas como Gucci o Chanel. Ella forma parte del jurado de la Primera Bienal de Ilustración convocada por Pictoline (bienaldeilustracion.com), y el 9 de junio a las 16 horas dará una conferencia en el Centro de Cultura Digital (Paseo de Reforma s/n, esquina Lieja, col. Juárez).

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¿Cómo desarrollaste tu estilo de dibujo?
Yo dibujaba desde que era muy chica y siempre me sentí obsesionada por el cuerpo femenino. Amaba las curvas y las formas orgánicas probablemente tanto como a los colores. Al mirar mis dibujos de la infancia veo destellos de lo que hago ahora. El verdadero punto de inflexión para mí ocurrió cuando estaba en Airside, un estudio de diseño en Londres. Ahí tenían una fuerte estética visual y me enseñaron a encontrar la belleza en la simplicidad de mis ilustraciones. Desarrollé mi estilo a través de los años combinando mis ilustraciones más y más hasta que se convirtieron en una especie de manifiesto.

¿Cómo manejas la diferencia entre trabajar para una marca o revista a hacerlo solo para crear arte?
La única diferencia entre el trabajo encargado y los proyectos personales es la libertad creativa. En el primer caso debo responder a la opinión de otro, y en el segundo confío en mi ojo y percepción. Con las marcas, esa brecha se hace más amplia y la libertad creativa suele perderse, pero con las revistas, como The New Yorker, usualmente hay libertad y me permiten proponer ideas muy personales.

¿Cuál es tu proceso para sintetizar una idea hasta alcanzar ese estilo minimalista?
Primero está la idea. Siempre. No sé cómo termina en papel, pero siempre sigo la misma receta. Hago mucha investigación fotográfica, salto de una imagen a la siguiente y colecciono docenas que están relacionadas con mi tema. Luego las organizo y tomo una por una. Por lo general se desencadena algo en mi cabeza y em- piezo a bosquejar. En cuanto bajo la idea en un boceto, empiezo a buscar formas inusuales de expresarla, ángulos interesantes, composiciones minimalistas y una paleta limitada. Cuando iniciaba, solía dibujarlo todo y luego cuidadosamente retiraba lo que no era necesario. Ahora lo hago al revés: dibujo lo menos posible y añado elementos hasta que la imagen alcanza el balance perfecto.

La figura femenina tiene un espacio preponderante en tu trabajo, ¿por qué?
Cuando era niña fue la manera más sencilla en que podía dibujar algo con lo cual estaba relacionada. Era una mujer: dibujaba mujeres. Luego descubrí que lo que realmente amaban eran las curvas, la sensualidad y el cuerpo femenino. Hoy en día es mi manera de compartir mi visión de la feminidad, con fuerza y equilibrio.

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Has dicho que viajar es una actividad importante en tu trabajo, ¿qué elementos de México te parecen inspiradores como creadora?
Todo. Solo este año he estado en México tres veces, en junio es la cuarta. Los colores, los olores, la energía, las artesanías, la comida oaxaqueña… Amo todo de México y me inspira de tantas maneras. Algún día crearé una serie de trabajos sobre todas las cosas hermosas que vi en el país.

¿Qué te atrajo de la Bienal de Ilustración para aceptar formar parte de ella?
Curiosamente recibí la invitación cuando estaba en el aeropuerto a punto de irme de México después de un mes de viaje. ¡El timing perfecto! De inmediato me emocionó la idea de regresar para dar una conferencia ahí. ¡Quiero compartir mi amor por este lugar con su audiencia!

¿En qué estás trabajando por estos días y qué harás en los próximos meses?
En este momento trabajo en algunos proyectos interesantes, como un poster para Paris Plages, una serigrafía por el 60 aniversario de la película Vértigo y más portadas para The New Yorker. Este año lo he tomado con calma, porque estoy planeando mudarme de Londres a Barcelona y eso consume mi energía.

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