Que el atascón no te cueste (tanto)

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El fin de semana patrio te puede costar hasta $900 solo para la cena del 15 de septiembre, con la que puedes subir hasta dos kilos si no cuidas lo que comes

Seguro ya tienes la banderita de México, el sombrero charro (made in China, obviamente), ya te colgaste hasta el molcajete y estás listo para la comilona por las fiestas patrias. Si eres de los que piensa “qué tanto es tantito” y le vas a entrar con enjundia a los antojitos mexicanos, será mejor que te la lleves con calma porque puedes ganar unos kilitos extra y gastar una buena lana.

Datos de las Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) indican que una familia gastará $261 para preparar un pozole para ocho personas; sin embargo, en un recorrido por mercados y supermercados realizado el pasado 4 de septiembre se pudo constatar que, en realidad, el costo de los ingredientes es de $302 en un mercado popular y $447 en una tienda de autoservicio.

Estas cifras contrastan con un estudio realizado por Ofertia, una plataforma en línea de comercios locales, que establece que ocho de cada 10 mexicanos festejarán la Independencia este 15 de septiembre y gastarán alrededor de $1,000: unos $625 en alimentos y bebidas y otros $300 en la decoración del hogar.

Una tradición muy mexicana

Como buenos mexicanos, es probable que la mañana de este sábado 15 de septiembre la ocupemos para hacer las compras de lo que necesitamos para la cena, lo cual también puede impactar en el gasto.

“Es poca la gente que realiza las compras uno o dos días antes de la cena patria. La mayoría lo hacen el mismo día”, dice Juan José Cervantes, un carnicero que tiene más de 25 años en el mercado El Chorrito, en la colonia San Miguel Chapultepec. “El aguacate estaba en $45 el kilo en julio y ahora está en $75. Para el día que venga la gente a comprar, yo creo que subirá otros $5”, anticipó Fernando Aguilar, propietario de un puesto de verduras en el mismo mercado.

De acuerdo con Édgar Dávalos García, profesor de Economía en la UNAM, “los precios se han incrementado por la inflación”; sin embargo, “la gente comprará aunque los costos sean altos”, ya que se trata de una celebración icónica en nuestro país.

Dos kilitos se suben rápido

Otro de los problemas que atraen este tipo de festejos —y los atracones que nos damos durante ellos— es el sobrepeso y la obesidad. Datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut, 2016) indican que siete de cada 10 adultos en el país padecen sobrepeso u obesidad. Este problema no es exclusivo de los adultos, ya que la misma encuesta refiere que cuatro de cada 10 jóvenes y uno de cada tres niños tienen los mismos padecimientos.

Daniel Sánchez Lázaro, maestro en Ciencias de la Salud por la UNAM y Nutriólogo por la Universidad Veracruzana, asegura que cualquier platillo que podamos considerar como parte de una tradición gastronómica mexicana es un alimento hipercalórico, lo que significa que tiene muchas más calorías de las que necesita tu cuerpo.

Por ejemplo, un plato de pozole mediano, hecho con cabeza de cerdo, te puede aportar por sí solo 600 calorías, lo que representa más de la cuarta parte de las 2,000 calorías que una persona sana debe consumir al día.

Si además de un plato de pozole te comes una tostada de pata con crema, salsa y queso, tendrás que sumar unas 300 calorías y si te tomas un par de cervezas hay que agregar 86 calorías a la cuenta, por lo que en una sola comida puedes ingerir alrededor de 1,000 calorías, lo que se puede reflejar casi de forma inmediata en una ganancia de hasta dos kilos de peso si tomamos en cuenta el recalentado.

Cabe aclarar que el aumento de peso es variable dependiendo si eres hombre o mujer. Nosotras lo tenemos doblemente difícil, ya que por ser de estatura más baja y por la forma en que nuestro cuerpo ocupa la energía, podemos subir de peso más rápido.

“Debemos preocuparnos por la salud, principalmente por la alta prevalencia en nuestro país de enfermedades como hipertensión, diabetes, dislipidemia (cuadro de colesterol y triglicéridos en niveles altos). Ahí sí hay un problema, porque si se desajustan un poco del régimen alimenticio que deben de llevar pueden llegar a tener un evento cardiovascular como un infarto”, advierte Sánchez.

Y entonces, ¿qué puedo comer?

Claro que puedes darte el gusto de festejar con un antojito y comer rico en estos días muy mexicanos. La nutrióloga por la UNAM Mariana Valdés Moreno te comparte las siguientes recomendaciones:

  • Cuida las porciones y procura comer solamente un plato mediano de pozole.
  • Prefiere las proteínas como pechuga de pollo, la cual tienen menos cantidad de grasa que el cerdo. Las carnes rojas, por lo regular, siempre contienen más grasas.
  • Ojo con el alcohol. Si te vas a echar tu copita que sea solo una, una cerveza, o un trago del licor que te guste pero en las rocas y evita a toda costa los cocteles.
  • Evita los refrescos, en su lugar puedes tomar agua de frutas o natural.
  • Sustituye la crema y el chicharrón por aguacate que es considerado como una de las grasas benéfica para el cuerpo.

Cualquiera que sean tus costumbres para celebrar estos días recuerda que con medida podrás disfrutar sin poner en riesgo tu cartera y tu salud. ¡Que viva México!