Atrapados por las obras

Durante 14 años, vecinos de cinco colonias de la zona de Mixcoac han tenido que acostumbrarse a vivir entre maquinaria y excavaciones.

La familia de María Ramírez se instaló en la zona de Mixcoac en la década de 1920. Desde entonces ha vivido rodeada de obras “grandes o chiquitas”, pero la situación llegó a otro nivel hace 14 años.

En esta parte de la ciudad —compuesta por las colonias Mixcoac, Insurgentes Mixcoac, San José Insurgentes, Nonoalco y San Juan—, ese es el tiempo que los vecinos llevan lidiando con trabajos del gobierno local para construir infraestructura vial.

Ha sido una etapa en la que los lugareños han tenido que aprender a librar excavaciones y calles cerradas, así como a tolerar la tierra y el ruido de grúas y taladros durante las madrugadas, entre otras cosas.

Todo comenzó a finales de 2002 con la construcción del distribuidor vial de San Antonio, que implicó la llegada a la zona de decenas de trabajadores, camiones con materiales pesados y ballenas de concreto.

“Era un terregal, sacudías y al ratito ya estaba todo [sucio] otra vez. Era tierra, porque el polvo común es diferente”, dice María.

Las obras duraron cerca de cuatro años. Luego de su conclusión, los vecinos tuvieron apenas unos meses de respiro porque poco después empezaron los trabajos para rehabilitar el Circuito Bicentenario. Estos arrancaron en 2008 e incluyeron el cambio de asfalto por concreto hidráulico y la edificación de varios puentes.

“Yo no sé cómo fue que el edificio no se cayó, porque en la noche rompían los pedazos de pavimento y luego los dejaban caer. Entonces, esto [la estructura] se movía muchísimo”, dice Begoña Salazar, habitante de Insurgentes Mixcoac.

Ese mismo año empezó otra obra de gran tamaño: la construcción de la Línea 12 del Metro. Y con ello comenzó otra serie de afectaciones para los lugareños, como tener que lidiar con una excavación profunda justo afuera de sus domicilios.

Por ejemplo, Begoña y sus vecinos no pudieron meter sus autos a su edificio durante varios meses. Tuvieron que dejarlos en pensiones a varias calles de distancia y sortear lodazales y caminos iluminados para entrar a sus casas.

“Nosotros ya vivíamos aquí cuando hicieron la Línea 7 del Metro. Con esa no hubo ningún problema porque la hicieron por abajo y ni nos enteramos”, dice Begoña, quien agrega que todos estos trabajos también trajeron consigo cortes en el servicio de teléfono y en el suministro de agua.

Sofía Núñez, quien se mudó a San Juan justo en 2008, recuerda que para ella lo más difícil fue acostumbrarse a los trabajos para poder dormir.

“Lo peor es que siempre trabajaban de madrugada, utilizaban reflectores para iluminar la obra, que obviamente daban a las ventanas de todos los que a esa hora dormíamos”, dice.

Te mudas o te aguantas

La construcción de la Línea 12 finalizó en 2012, pero otra vez los vecinos pudieron descansar de las obras por poco tiempo.

En 2014, el gobierno inició la ampliación del puente vehicular de Mixcoac y los trabajos para hacer un deprimido en la zona, que se prevé duren un par de años más.

Además de estas obras, las cinco colonias del rumbo registran un aumento en el número de viviendas y habitantes, una situación que los antiguos lugareños temen que se traduzca en escasez de servicios.

“Yo ya no conozco a mis vecinos. De una cuadra ya no queda más que una sola persona… Hay muchísima gente nueva, oficinas y falta de estacionamiento”, dice María.

“No puedes ir a ningún lado. No sé si es por las obras o porque mucha gente se vino a esta zona, pero para cualquier lado hay mucho tráfico. Hasta para ir al supermercado o al centro comercial lo piensas dos veces”, comenta Sofía.

Pese a esto, y a que sus quejas hasta ahora no han tenido efecto, ninguno de los entrevistados piensa mudarse. Tampoco planean hacerlo otros lugareños, quienes afirman que, después del tiempo que llevan viviendo ahí, lo único que les resta es aguantar y seguir aprendiendo a convivir con las construcciones.

“Nos han hecho todo lo habido y por haber. Yo creo que es el único lugar, colonia o delegación donde han hecho tantas obras. ¿Por qué? No lo sabemos”, dice Begoña, a sólo unos metros de donde trabajadores y maquinaria se afanan en sus tareas diarias.

En cifras

  • colonias han sufrido las afectaciones de distintas obras durante más de una década.
  • 185 manzanas conforman la zona donde se realizó la mayor parte de dichas obras.
  • años duró una de las obras más largas, la construcción de la Línea 12 del Metro.
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Reportero titular que a veces juega de editor derecho, formado en redacciones de un par de diarios nacionales, pero siempre cubriendo la ciudad. En los ratos libres me gusta practicar boxeo, no porque esté de moda, sino porque te pone en forma para los ‘chacaleos’.