Crucero peligroso

Pese a que el gobierno ha prometido mejorar la movilidad en Insurgentes y Eje 1 Norte, pasar por este punto implica un riesgo para el peatón.

Si una persona llega al crucero de Insurgentes y Eje 1 Norte, en la zona de Buenavista, más le vale pisar con cuidado.

En este lugar —por el que cada día pasan alrededor de 90 mil ciudadanos y en el que confluyen seis sistemas de transporte— existen al menos cuatro puntos donde el peatón incluso corre el riesgo de morir atropellado, de acuerdo con diversos especialistas en movilidad.

Lo anterior convierte a este crucero en uno de los cinco más peligrosos de toda la capital del país y, según los expertos, esto se debe a que carece de la infraestructura suficiente para permitir transbordos seguros y cómodos.

De 2010 a 2013, en la zona hubo 80 accidentes, incluido un fallecimiento, nueve atropellamientos, 16 lesionados y 22 colisiones, de acuerdo con un recuento de la organización Centro de Transporte Sustentable (CTS Embarq).

El problema persiste a pesar de que el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, ha prometido mejorar el lugar.

La primera vez fue en 2014 como parte de un programa de cruceros seguros. Un año después, el programa cambió de nombre, pero esto no implicó que las autoridades tuvieran mayor urgencia para intervenir en la intersección.

Anatomía del caos

En este crucero se unen las líneas 1, 3 y 4 del Metrobús, la Línea B del Metro, el Tren Suburbano, el sistema de bicicletas públicas Ecobici, un corredor de transporte concesionado que va de Pantitlán a Azcapotzalco y varios sitios de taxis.

Sin embargo, ir de uno a otro puede significar morir en el intento porque los principios de la Ley de Movilidad —protección al peatón e integración de los sistemas de transporte— son letra muerta.

El primer punto de riesgo es el cruce de la estación del Metrobús ubicada sobre Insurgentes, correspondiente a la Línea 1, a la acera del Tren Suburbano. Ahí, el semáforo peatonal dura solamente 16 segundos, mientras que el de los autos se extiende por cerca de dos minutos y los conductores que van sobre Eje 1 suelen girar hacia la izquierda sin importar que los peatones tienen preferencia.

Ahí mismo, las unidades de Metrobús que salen de la estación situada en Eje 1 Norte, correspondiente a la Línea 3, hacen una maniobra riesgosa porque toman de espaldas a las personas que buscan llegar a la Línea 1.

Otro punto peligroso es el cruce de Eje 1 Norte, sea de norte a sur o viceversa. Ahí el problema está en que los autos que circulan por Insurgentes generalmente ignoran el paso peatonal para dar vuelta a la derecha para tomar el eje y dirigirse hacia el oriente.

A esto se suma el cruce de Eje 1 Norte de la salida del Tren Suburbano hasta la Línea 4 del Metrobús, que está en la avenida Jesús García y una de cuyas rutas se dirige hacia el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).

Dos opciones para llegar al Metrobús son caminar por la ruta subterránea, lo que implica subir y bajar más de 50 escalones, o ir hasta el paso de cebra de la esquina, a 200 metros. Sin embargo, los peatones prefieren atravesar por en medio del eje aunque esto sea peligroso.

¿Mejoras para fin de año?

Para especialistas en seguridad vial como Fernando Páez y Miguel Ríos, de CTS Embarq, y Xavier Treviño, de la consultora Punto Céntrico, son numerosos los problemas en la zona.

Algunos de ellos son mal diseño de la infraestructura, falta de integración entre los sistemas de transporte, ausencia de señalización que oriente al usuario, mal manejo de semáforos, violaciones impunes al Reglamento de Tránsito, deterioro y abandono del espacio público e invasión del comercio informal.

Aunque se trata de un sitio icónico porque funge como punto de encuentro de la mayoría de los servicios de transporte de la ciudad y conexión con el Estado de México —en particular con los municipios de Cuautitlán y Ecatepec—, el desorden y la suciedad son lo que impera ahí, advierten los expertos.

“Es el ejemplo de la falta de coordinación metropolitana”, comenta Páez.

En tanto, Treviño señala que las autoridades capitalinas deben revisar los predios contiguos porque en ellos hay restaurantes y tiendas en inmuebles de un solo piso, cuando en el área podrían desarrollarse torres con usos de suelo mixto que den vida a la zona y permitan financiar el mejoramiento de la infraestructura.

Cuestionada sobre el tema, la subsecretaria de Planeación de la Secretaría de Movilidad (Semovi), Laura Ballesteros, afirma que la dependencia ya trabaja con las secretarías de Obras (Sobse) y Seguridad Pública (SSP), así como con la Autoridad del Espacio Público, para intervenir en cinco puntos del crucero y garantizar una semaforización que dé prioridad al peatón.

Las mejoras podrán verse para finales de año, afirma la funcionaria, aunque todavía no hay certeza de cuánto presupuesto se requerirá. Por ello, las autoridades buscarán colaboración de la iniciativa privada.

En cifras

  • 90 mil personas pasan al día por este crucero ubicado al norte de la Ciudad de México.
  • sistemas confluyen en él: Metro, Metrobús, Suburbano, Ecobici, micros y taxis.
  • 80 accidentes hubo en la zona entre 2010 y 2013, incluidos nueve atropellamientos y 22 colisiones.
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Artículo anteriorEdición impresa: 9/06/2016
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Rafael Montes es reportero de la ciudad desde hace siete años. Apasionado de la movilidad, el urbanismo y el medio ambiente. Ciclista y peatón cotidiano, no tiene auto y sólo de ser muy necesario deja la bici para subirse al Metro o al coche de su novia.