Drenaje rebasado

En 2015, el Sacmex y delegaciones incumplieron con las metas de mantenimiento a la red, lo que genera el riesgo de sufrir inundaciones.

Daniel pasó más de cinco meses pidiendo a la delegación Gustavo A. Madero que desazolvara una coladera para evitar inundaciones en caso de que ocurriera una lluvia extraordinaria. Lograrlo le costó un largo camino de quejas y reunir varios números de reporte hasta que, por fin, las autoridades atendieron su solicitud.

Expertos advierten que situaciones de este tipo son reflejo de un problema grave: que ni el gobierno central ni las jefaturas delegacionales invierten lo suficiente para dar mantenimiento y ampliar la red del drenaje, lo que implica riesgos tanto para la población como para la infraestructura de la capital del país.

“Es una tendencia que se ha ido acumulando poco a poco. Por ejemplo, el cajón de Viaducto-Piedad tiene aproximadamente unos 10 años que no se desazolva. Antes, año con año se metían a desazolvar”, asegura Rodrigo García, trabajador sindicalizado del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex).

Los informes de labores que la propia dependencia envía a la Secretaría de Finanzas dan cuenta de este rezago en las tareas de mantenimiento.

En 2014, por ejemplo, el Sacmex solamente realizó 20.7% de los trabajos que tenía previsto hacer y, para 2015, la cifra subió apenas a 21%. Además, de enero a marzo pasados se gastó 87% de todos los recursos presupuestados para 2016, aunque la institución no detalla la cantidad de servicios que ha efectuado.

Del mismo modo, las jefaturas delegacionales también quedan a deber en este rubro, según los datos oficiales.

En 2014, éstas únicamente completaron 3.9% de los trabajos de mantenimiento, conservación y rehabilitación que debían hacer, mientras que, en 2015, 11 alcanzaron sus metas y cinco se quedaron atrás: Benito Juárez (87.9% del total), Coyoacán (29.5%), Gustavo A. Madero (61.6%), Miguel Hidalgo (61.7%) y Tláhuac (53.2%).

Parece que va a llover…

El insuficiente mantenimiento del drenaje pone a la ciudad en riesgo de sufrir encharcamientos e inundaciones durante la próxima temporada de lluvias, de acuerdo con especialistas consultados.

Los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), órgano dependiente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), indican que, en julio, la capital estará entre las 10 entidades donde lloverá más.

García dice al respecto que las obras en el drenaje profundo pueden ser suficientes para enfrentar niveles normales de precipitación, pero no la llegada de tormentas extraordinarias pues éstas podrían sobresaturar el sistema.

“[Las autoridades] siempre se confían en que las lluvias van a ser tranquilas y las plantas de bombeo van a ser suficientes”, señala el trabajador del Sacmex.

Agustín Felipe Breña, investigador del Departamento de Ingeniería de Procesos e Hidráulica de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), advierte por su parte que el drenaje está muy dañado y que, debido a los hundimientos que la Ciudad de México tiene desde hace años, cada vez se requieren más bombas para extraer el agua que se acumula.

“Es un problema muy grave y muy complejo. Ya con cualquier lluvia nos inundamos, porque realmente no se le da mantenimiento [a la red] y no se le está revisando constantemente”, sostiene.

En esto coincide José Luis Luege Tamargo, director de la Conagua durante la presidencia de Felipe Calderón (2006-2012), quien agrega que el riesgo de que la capital sufra grandes inundaciones aumenta porque todavía no termina la construcción del Túnel Emisor Oriente (TEO).

“Esta ciudad está en crisis. Se requiere una planeación a 30-40 años, con visión metropolitana, un esquema de inversión muy agresivo. Ni siquiera lo que está planteado, sino 10 veces más”, dice el exfuncionario.

Llave cerrada a la información

Durante la temporada de lluvias en 2015, la ciudad no sólo registró inundaciones en su zona oriente —donde habitualmente se vive este problema—, sino también en vialidades transitadas del sur y el poniente.

Una de ellas ocurrió en septiembre en Periférico y San Antonio, donde automovilistas tuvieron que ser sacados con lanchas de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP).

Según las fuentes consultadas, atender la situación y evitar que se repita requiere, por un lado, una mayor inversión en trabajos de mantenimiento y ampliación del drenaje y, por otro, una revisión más estricta a los contratos otorgados por el Sacmex.

García dice sobre el tema que el Sacmex llega a pagar precios “inflados” y que la contraloría de la institución no está pendiente de tales irregularidades.

Para obtener más información, Máspormás revisó la página de transparencia del Sacmex con el fin de revisar las auditorías que se le han practicado. Sin embargo, de las 41 que se han comenzado desde el inicio de esta administración en diciembre de 2012, al menos 26 están bajo la modalidad de clasificada o reservada, es decir, no se puede ver a detalle qué fallas fueron detectadas en la asignación de contratos.

En cifras

  • 20.7% de los trabajos de mantenimiento en el drenaje realizó el Sacmex en 2014, según sus informes.
  • 21% de cumplimiento alcanzó la institución capitalina en este mismo rubro durante 2015.
  • 39.8% fue el porcentaje de cumplimiento en los trabajos de ampliación de la red de drenaje durante 2015.