Manual del superciudadano

¿Te molesta que otros violen las normas de convivencia? Te decimos cómo señalarles sus faltas sin poner en riesgo tu integridad.

Hace una semana, harto de encontrar objetos que estorbaban en la vía pública, Camel Barbosa decidió enfrentar el problema. Para hacerlo, él y otros seis habitantes de la delegación Cuauhtémoc se reunieron para salir a recolectar los cachivaches usados tanto por franeleros como por otros vecinos para apartar lugares en la calle, una acción prohibida por las leyes locales.

“Lo más sencillo fue empezar, a ninguno le costó trabajo y nadie titubeó para nada”, asegura Camel.

Los miembros de esta brigada se contactaron por Twitter, crearon un grupo de Whatsapp para organizarse, consiguieron dos autos e incluso rentaron una camioneta para cargar los objetos estorbosos. Durante su recorrido, transmitieron sus acciones por Periscope y recibieron ayuda de seis personas más: dos vecinas de la colonia Condesa en una motoneta, un vecino con una Pick Up y tres jóvenes en un coche.

Dos horas después, el saldo de su labor ascendía a 132 cachivaches retirados, entre los que había cubetas con cemento, piedras, botes, garrafones, conos, trafitambos, llantas viejas, burros de metal, cabinas de valet parking, anuncios metálicos y tubos.

“Estos problemas [como la obstrucción de la vía pública] no sólo ponen en riesgo tu integridad personal, sino que demeritan mucho la imagen y la calidad de vida en la delegación”, dice Camel, para explicar por qué él y otros colonos decidieron actuar.

Y al igual que ellos, en diferentes zonas de la capital otros vecinos han comenzado a organizarse, con el fin de detectar, reportar y encarar las faltas de otros capitalinos a las normas de convivencia. Sin embargo, en esas tareas también se exponen a represalias e incluso a agresiones.

Respeto parejo a la ley

Consultados sobre el tema, diversos brigadistas explican que el primer requisito para tratar de ser un superciudadano sin resultar herido en el intento es conocer las normas que se buscará defender, que generalmente son la Ley de Cultura Cívica y el Reglamento de Tránsito.

“Que conozcan cuáles son sus derechos y sus obligaciones, porque a final de cuentas la exigencia tiene que ir ligada a un tema de vivir en un estado de leyes, que todos respetemos las reglas del juego, de eso se trata”, dice Arne aus den Ruthen, excity manager de la delegación Miguel Hidalgo.

Dentro de la demarcación, Arne hacía operativos para detectar irregularidades urbanas y llegó a ser agredido en el ejercicio de sus funciones. Ahora, fuera de cargos públicos, promueve que otros capitalinos ubiquen infractores y les da orientación.

Camel y sus vecinos son de las personas que han recibido esta asesoría, que también incluye conseguir vehículos y herramientas en caso de que se quiera retirar objetos pesados utilizados indebidamente.

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Evitar los enfrentamientos

Otra recomendación es que la gente preferiblemente actúe en grupo, porque esto disminuye el riesgo de que quienes están cometiendo una falta reaccionen de forma violenta. Además, se sugiere grabar o transmitir en vivo los recorridos ciudadanos, puesto que con esto se generan evidencias de lo que pueda ocurrir.

Ari, integrante de la Brigada Godínez, otra agrupación que denuncia faltas cívicas, recomienda evitar las confrontaciones a toda costa.

“Lo primero es hablar, siempre ponderar el diálogo. He aprendido que funciona mucho mejor el discurso conciliador, porque la gente es mucho más receptiva que si llegas a mentadas de madre”, dice.

A pesar de ello, según las fuentes consultadas, siempre está latente el riesgo de que un infractor reaccione de forma violenta. Frente a esto, lo mejor es tener a la mano algún medio para solicitar la intervención de la policía, como los teléfonos del módulo más cercano o la aplicación Mi Policía.

“Cuando hay un conflicto donde alguien sale a reclamar y se pone rijoso, los vecinos no podemos golpear y someter a otro vecino. Es donde debe intervenir la policía para mediar entre dos personas que están en conflicto”, dice Arne.

Ubicación, ubicación, ubicación

Indra Berdeja, directora de la Unidad de Contacto de la policía capitalina, sugiere también que quienes realicen estas labores siempre tengan claro cuál es su ubicación, pues esto permitirá que sean auxiliados con rapidez si así lo necesitan.

“Lo que pasa mucho en Twitter es que dicen nada más: ‘En la calle tal’. Pero no dicen ni colonia y nada más ponen así, y les volvemos a preguntar más especificaciones, y ya no nos contestan”, dice la funcionaria.

Ante esto, muchos ciudadanos creen que las autoridades deben trabajar de forma más eficaz y atender sus responsabilidades, pero también dicen estar convencidos de que es momento de que la gente actúe más por iniciativa propia.

“Si tú ayudas a que la vía esté despejada, ordenada y limpia, tienes una mejor colonia, una mejor ciudad, y esto tiene un efecto dominó positivo. La gente debe saber que no podemos quedarnos sólo en la queja. Es momento de que la sociedad despierte y se organice”, afirma Camel.

En cifras

  • 10 faltas contempla la Ley de Cultura Cívica de la ciudad en cuanto al uso y maltrato de vías públicas.
  • 1,433 pesos es la multa máxima por apartar espacios para estacionamiento en la vía pública.
  • 2,150 pesos es el monto máximo que pueden alcanzar otras sanciones a la legislación capitalina.
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Reportero titular que a veces juega de editor derecho, formado en redacciones de un par de diarios nacionales, pero siempre cubriendo la ciudad. En los ratos libres me gusta practicar boxeo, no porque esté de moda, sino porque te pone en forma para los ‘chacaleos’.