Módulos desiertos

Pese a que en ellos se gastaron 6.2 mdp, los locales de información de la Secretaría de Turismo reciben escasas visitas.

Hace unos meses, Irene recibió una asignación extra en su trabajo: guiar a los ciudadanos hasta un nuevo módulo digital de información turística donde se muestra a los visitantes nacionales y extranjeros qué pueden hacer en la capital del país.

Sin embargo, hasta la fecha son muy pocos los que suelen pedir su ayuda, a pesar de que tan sólo en la construcción de estos espacios las autoridades locales invirtieron 6.2 millones de pesos.

“No tenemos cifras sobre cuántas personas lo usan, pero son muy pocas. Tal vez sea una persona cada mes”, dice.

El módulo que ella resguarda es uno de los cuatro que la Secretaría de Turismo capitalina inauguró en 2015. Se encuentra al interior de la Secretaría de Turismo federal, en Polanco, donde al menos cuatro guardias custodian el edificio y exigen gafete oficial para poder ingresar.

La única manera de llegar hasta él es con la ayuda de Irene, pese a que, cuando anunciaron el programa, las autoridades locales aseguraron que una de las principales características de los módulos —dotados de pantallas táctiles y acervo informativo— sería la facilidad con la que la gente podría acceder a ellos y aprovecharlos.

Sin embargo, según se constató durante varios recorridos, el desaprovechamiento de estos espacios es algo que también se registra en otras zonas.

Por ejemplo, los encargados del módulo ubicado en la Cámara de Comercio de la Ciudad de México (Canaco) señalan que quienes pasan por el lugar generalmente preguntan si se trata de un café internet o si ahí pueden imprimir documentos, pero no llegan a utilizar las pantallas.

En tanto, en el espacio situado en Expo Reforma no sólo hay baja afluencia de visitantes, sino que el sistema informático tiene fallas debido a la falta de internet, y en el de la Terminal 2 del aeropuerto capitalino sí hay usuarios, aunque en menor cantidad que la esperada.

A pesar de lo anterior, el director de Administración de la Secretaría de Turismo local, Guillermo Hiriart, señala en respuesta a una solicitud de información que el programa —que opera desde abril del año pasado— funciona adecuadamente y ha sido “ampliamente reconocido por la Organización Mundial de Turismo (OMT)”.

Fallas en la inversión

Los problemas que enfrentan los módulos comenzaron desde antes de que el programa se pusiera en marcha.

Inicialmente, la Secretaría de Turismo local planeaba pagar por su construcción más de 10.3 millones de pesos, según lo pactó con la empresa Acuerdo y Estrategia en Imagen Exterior. Sin embargo, después de una auditoría de la Contraloría capitalina, el monto se redujo a 6.2 millones.

La compañía fue elegida por adjudicación directa —es decir, sin licitación pública— y la Contraloría detectó que ésta incumplió con diversos aspectos del contrato, como instalar puertas y sistemas de seguridad y colocar adecuadamente materiales para personas con discapacidad: bocinas, barandales y piso pododáctil.

De módulos a estaciones

Tras estos señalamientos de la Contraloría, la Secretaría de Turismo decidió hacer más cambios en su programa y, a finales de 2015, decidió sustituir la instalación de módulos con la de estaciones digitales.

La diferencia radica en que las estaciones son más pequeñas, pues constan de un espacio menor a nueve metros cuadrados y los módulos tienen uno de 25.

Para estas 20 estaciones se prevé un gasto de 10.1 millones de pesos, que se suman a los 11.5 millones que la secretaría ya desembolsó en 2014 para pagar el sistema de información.

Sin embargo, como ocurre con los módulos, las estaciones también presentan fallas. En recorridos por 10 de ellas, se observaron problemas en ocho.

Entre otras cosas, se detectó que en las ubicadas en el Gran Hotel de la Ciudad de México y el Hotel Benidorm no funcionaban las pantallas para personas con discapacidad, en la del Hotel Catedral no había audífonos, en las del Teatro de la Ciudad y el Museo de Arte Popular las pantallas estaban apagadas, y en las de los hoteles Ritz y Marquis no había piso pododáctil.

En cifras

  • 6.2 mdp se gastaron en la construcción de los cuatro módulos que hay en la ciudad.
  • 10.1 mdp es el monto máximo que se pagará por las 20 estaciones digitales previstas.
  • 11.5 mdp fue lo gastado en 2014 para crear el sistema de información turística.
Compartir
Artículo anteriorEl romance de otra época
Artículo siguienteLinchamiento digital
Reportero, ciudadano y cuasi adicto –en recuperación– de las bebidas energizantes. Por ahí dicen que soy el elemento más antiguo del equipo editorial de Máspormás, ¿será?