Una mirada punk a la CDMX

Adriana Soberón, vocalista de la banda Punk Bloody Benders
Retrato de Adriana Soberón, por Guillermo Gelamaka

Platicamos con Tatiana Soberón, vocalista de Bloody Benders y dueña de Gato Calavera, uno de los foros punk más reconocidos de la ciudad.

TEXTO Y FOTO: GUILLERMO GELAMAKA

Se llama Tatiana Soberón Acuña, pero sus amigos y seguidores la conocen como Taty Bloody Batty, el nombre con el que decidió difundir lo que hace dentro del ambiente punk de la Ciudad de México.

Desde hace seis años, ese trabajo se divide en dos grandes pasiones: la banda Bloody Benders, de la que es vocalista, y Gato Calavera, un foro ubicado en avenida Insurgentes que busca servir de espacio a grupos de música alternativa.

“El punk no sólo es desmadre y rock and roll”, dice Taty, convencida de que si se armó de valor para emprender estos proyectos fue gracias a que siguió uno de los lemas de este movimiento nacido en la década de los 70: “Hazlo tú mismo”.

“La autogestión ha sido el principal motor en mi vida. Hace seis años estaba por hacer la maestría [en Biología], estudiaba a conciencia a los murciélagos, estaba enfocada en esa profesión, pero un día surgió una oportunidad única para el traspaso de un local y no lo pensé dos veces [para abrir Gato Calavera], pues la música ha sido mi primer gran amor”, explica esta chilanga.

Hoy, el lugar es un punto de encuentro para capitalinos a quienes les gusta el punk, el hardcore, el black metal y el heavy metal, al grado de que cada semana recibe una afluencia de entre 500 y 2,000 personas, según su fundadora.

“Estamos muy orgullosos de nuestros logros como espacio cultural, pues aquí se han presentado toda una gama de bandas mexicanas y extranjeras de la movida underground. Somos el ‘lado B’ de los jóvenes chilangos”, dice Taty, al comparar Gato Calavera con lo que en otros años hicieron foros como el Under y el Dada X.

“Muchas veces es caro sacar una licencia de negocio y el dinero nunca alcanza. Como empresaria siempre deseas remodelar o tener el mejor audio. Siempre luchas contra la corriente, pero todos estos espacios alternativos nos apoyamos entre nosotros. Ahora estamos más unidos, nos damos asesoría legal, buscamos diálogo con las autoridades para que sepan y entiendan que existimos para los jóvenes, para esa banda que desea conocer más allá de las propuestas musicales comerciales”, agrega.

Tatiana Soberón vocalista de la banda Punk Bloody Benders

 

Punk desde la cuna

Taty nació en la capital y creció en una familia que escuchaba rock. Gracias a esa influencia, jugaba a tener una banda como Kiss o Guns N’ Roses y, cuando era adolescente, empezó a colarse a los toquines que se armaban en el foro Alicia.

Años después, su hermana, motivada por figuras como Sean Yseult, quien entonces era la bajista del grupo alternativo White Zombie, decidió formar su propia agrupación y la invitó a integrarse.

“Un día me dijo: ‘Nos hace falta una vocalista y tú tienes toda la actitud’”, recuerda.

En ese momento empezó a tomar clases de canto y comenzó su aventura con las Bloody Benders, una banda que ya cuenta con miles de seguidores en Facebook y ha sido finalista en concursos mexicanos de metal.

“Cada día que pasa tenemos más crecimiento musical. Grabar un disco y tenerlo en tus manos es como tener un bebé: es tu hijo. Obviamente, es un proceso muy largo, pero también muy hermoso. Hemos tocado en lugares donde nunca nos hubiéramos imaginado presentarnos. El nervio es increíble y es bien bonito”, dice.

Los próximos rebeldes

Desde que los Sex Pistols cantaban a favor de la anarquía en el Reino Unido, la rebeldía es un elemento fundamental del punk. Taty asegura ser consciente de esto y afirma que no es la excepción.

En su caso, su actitud en contra de las reglas comenzó cuando era niña y sus padres se separaron. En ese entones su abuela asumió la responsabilidad de educarlas a ella y a su hermana y, con esa finalidad, decidió inscribirlas en una escuela dirigida por monjas.

“Ahí se me desató totalmente la rebeldía. Fue cuando me dije: ‘No estoy de acuerdo con esto, no autoridad, no religión’. Me querían obligar a ir a misa y yo no quería ir. Comencé a cuestionarlo todo”, dice Taty.

Hoy, a sus 35 años y con un hijo pequeño, uno de los muchos tatuajes que cubren su piel alude precisamente a su abuela, a quien describe como una mujer amorosa que, a su modo, la ayudó a encontrar el camino a seguir para el resto de su vida.

“El punk te permite crear conciencia, incluso, buscar la equidad”, dice Taty, quien considera que esto se refleja en que, dentro de este ambiente, las mujeres no sólo ocupan un lugar secundario, sino que comparten con los hombres la parte frontal del escenario.

“Ya no somos las novias de los músicos. Nosotras somos las chicas que forman la banda, la parte fundamental. Cargamos los instrumentos porque son nuestros y punto. Actualmente veo que en México este movimiento está muy fuerte”, sostiene, y augura que este cambio será más profundo en los próximos años.

“Veo que las nuevas generaciones de niños y niñas traen de nueva cuenta el chip de una actitud bastante punk. Lo veo en morritos de la edad de mi hijo. Está volviendo esa actitud”.

En cifras:

  • 2,000 personas por semana llega a recibir Gato Calavera, el foro que fundó Tatiana Soberón.
  • 65,500 seguidores tiene la página de Facebook de esta sala de conciertos y foro cultural.
  • 14,700 seguidores tiene la página de Facebook de la banda Bloody Benders, de la que es vocalista.