06066 | ¿Dónde está la princesa?

Hija del emir y primer ministro de los Emiratos Árabes Unidos, y nacida en la dinastía Al Maktoum, la princesa Sheikha Latifa, de Dubai, parecía una persona que lo tenía todo: oro, dinero y palacios…

Pero también tenía que vivir en una jaula de oro, donde era torturada física y psicológicamente, restringida de muchas actividades y sin poder tener cierto tipo de amistades, además de tener prohibido hablarle a ciertos miembros de su familia con jerarquía diplomática.

A sus 32 años y con la ayuda de su mejor amiga y un exespía francés, la princesa Latifa decidió planear un escape, navegando en yate hasta la India, donde tomaría un avión para volar a Estados Unidos, pero en marzo, mientras estaba en aguas internacionales, un séquito de la dinastía los interceptó, y con bombas de gas obligaron a los tripulantes a salir a cubierta, golpearon violentamente a los navegantes y se llevaron por la fuerza a la princesa, quien, antes de escapar, había enviado a Human Rights Watch para Oriente Medio un video de 40 minutos de duración. En él relata su historia, los motivos de su escape. Había solicitado que, si después de cierto tiempo no sabían nada de ella, difundieran el video a nivel internacional.

“Antes de escapar, había enviado a Human Rights Watch para Oriente Medio un video en el que relata su historia”

“Si están viendo esto, es porque estoy muerta o en una situación muy mala”, comienza el video de la princesa de Dubai. “Este video me puede ayudar, porque la única cosa por la que se interesa mi padre es por él mismo. Él podría matar a gente para mantener su propia reputación. Este video podría salvar mi vida”, añade.

En mayo, la directora de la ONG para Oriente Medio, Sarah Leah Whitson, emitió un comunicado para exigir a las autoridades de Emiratos Árabes Unidos que den a conocer de inmediato el paradero de la princesa Latifa, que confirmen su estado y permitan su contacto con el mundo exterior.

Sin embargo, la corte real no emitió ninguna respuesta sobre el destino de la princesa y, por el contrario, una fuente del gobierno de Dubai dijo que se trataba de un “asunto privado”.

La princesa ya había intentado escapar de su país en 2002, pero fue detenida y torturada durante más de tres años. Tuvo otro intento fallido en 2006, cuando huyó en una moto de agua a través del Golfo de Omán, pero su intento también fue frustrado. Esta vez todo fue distinto. A cuatro meses de su secuestro forzado, nadie sabe cuál fue su paradero final.

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Artículo anteriorEdición impresa: 25/07/2018
Obrero de las redes y el ciberespacio, Sopitas es un tipo afortunado.