Lejos del asfalto, el Suelo de Conservación de la CDMX vive su momento cumbre entre surcos llenos de color y vida. Este año, Xochimilco es el escenario de un importante esfuerzo colectivo: la producción de flor de cempasúchil aumentó más de 50%, al pasar de 6.5 a 10 millones de plantas cultivadas, de acuerdo con datos de la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema).
Este logro, impulsado por el rescate de hectáreas chinamperas y el apoyo directo a las comunidades agrícolas, consolida a la capital como epicentro de la producción de esta flor ancestral que, según la tradición, guía el camino de las almas que regresan al mundo de los vivos durante el Día de Muertos.

Caminar por los parajes de San Luis Tlaxialtemalco y San Gregorio Atlapulco es adentrarse en un paisaje donde predominan la tranquilidad y el colorido cempasúchil. Entre un mar de flores, los visitantes encuentran sitios ideales para tomarse fotos, desconectarse por unos momentos del ajetreo urbano y relajarse en medio de la naturaleza. Sin embargo, detrás de esta belleza escénica se esconde una labor ardua y devota que comienza muchos meses antes.
El arte de cultivar cempasúchil
Para las y los campesinos locales, el cempasúchil es el sustento de todo un año y el motor de la economía comunitaria. La rutina exige disciplina, observación constante y una lucha diaria contra los imprevistos del tiempo.
“Un día típico es llegar temprano, colocar nuestras mangueras, nuestras bombas, ponernos a regar y revisar”, relata Martín Gutiérrez Barrera, campesino del paraje San Sebastián. “Primero regar; mañana abonar, y pasado mañana, fumigar. Esa es nuestra rutina. Para tener estos pompones grandes tenemos que tener sol”, añade.
El reto principal para las familias productoras no es sólo el esfuerzo físico, sino la inestabilidad climática. Las granizadas, las lluvias atípicas y los días nublados representan amenazas constantes que pueden marchitar parcelas enteras en cuestión de horas.

“El exceso de lluvia, y de repente el cambio extremo a sol intenso, estresa mucho la planta”, coincide Jessica Pérez Ortiz, productora de Xochilplant. Su proyecto reabrió una chinampa que permanecía inactiva por inundaciones. “Tenemos miedo a la cenicilla y al mildiu (enfermedades causadas por hongos y organismos similares que dañan las hojas de las plantas), porque se propaga muy rápido. Con el airecito se expande, entonces tienes que fumigar todo”, añade.
Mitos que no florecen: ¿hay cempasúchil chino?
Ante la desinformación que circula sobre el supuesto “cempasúchil chino“, los agricultores de Xochimilco invitan a la ciudadanía a conocer de primera mano cómo se cultiva esta flor. Aclaran que, si bien utilizan semillas mejoradas para obtener plantas más frondosas y resistentes, las flores nacen, crecen y se cuidan íntegramente en México.
“El proceso es completamente mexicano y no podríamos traerlo de China, no aguantaría… que se quiten esa idea y que vengan a consumir al productor mexicano, porque a raíz de eso nosotros podemos producir más y emplear gente”, enfatiza Jessica.

Por su parte, don Martín invita a comprar de manera directa para evitar el encarecimiento de los intermediarios: “Nos sentiríamos más a gusto que nos compren para que no compren con el revendedor. El revendedor gana más que nosotros. Nosotros lo hacemos con tanto gusto porque de aquí vivimos y de aquí comemos”.
Asimismo, recuerda que el trabajo de los productores está presente en las distintas celebraciones del año, desde el Día del Amor y la Amistad y el Día de las Madres hasta la temporada invernal, con las tradicionales nochebuenas, y el Día de Muertos, cuando el cempasúchil se convierte en protagonista.
Del campo a tu hogar: ¿cuánto cuesta una maceta de cempasúchil?
Para llevar la flor a casa y mantenerla viva durante las fiestas, los productores sugieren colocarla en un espacio iluminado, regarla cada tres días (o una vez por semana si está bajo sombra) y retirar los botones pasados para estimular nuevas floraciones.
Los precios en el campo son accesibles. En San Luis Tlaxialtemalco van de los $20 a los $35, siempre cuidando la calidad de las flores.
Los productores de cempasúchil buscan que la gente se acerque a ellos para adquirir flores de temporada a precios accesibles, que no sólo beneficien el bolsillo de los consumidores, sino que fortalezcan la economía de las familias floricultoras. Además, quieren que los visitantes vivan la experiencia de recorrer los campos y conocer de cerca el proceso de cultivo de esta emblemática flor: “Para sus bonitas tradiciones, vengan a tomarse la foto y vean que sus muertos antes de llegar a su casa, yo creo que primero llegan a nuestros campos”, concluye don Martín.
¿Cómo llegar a los campos de cultivo en Xochimilco?
Para llegar a la zona de producción de San Luis Tlaxialtemalco, en Xochimilco, es necesario acceder por Canal de Chalco y tomar la vialidad conocida como La Brecha. A partir de ese punto, el trayecto continúa en línea recta durante aproximadamente cinco minutos en vehículo o 15 minutos a pie hasta arribar al área de viveros, donde los campos florícolas dan la bienvenida a los visitantes.
Recomendaciones para el recorrido:
- Llevar calzado cómodo y cerrado para caminar sobre tierra.
- Usar gorra o sombrero para protegerse del sol.
- Aplicar protector solar antes de iniciar la visita al aire libre.