Una obra de amor sin clichés

¿Cómo contar una historia de amor sin caer en un cliché? Después de Romeo y Julieta, de William Shakespeare, y de miles de relatos donde esta anécdota es invertida, revolcada y estirada al máximo posible, ¿hay formas originales de hacerlo? La obra Enamorarse de un incendio, escrita y dirigida por el chileno Eduardo Pavez Goye, no es de amor, sino de la imposibilidad de encasillar un fenómeno tan presente y a la vez tan inasible para las personas.

Con un formato peculiar, donde el escenario simula un set de grabación de televisión y el espectador tiene la elección de mirar la puesta en escena en “tiempo real” o la pantalla que proyecta lo que sucede tras bambalinas y los rostros de los actores como en una telenovela, esta obra entrelaza tres historias aparentemente inconexas: cuatro guionistas que necesitan presentar el proyecto de una telenovela de amor y que discuten para que no sea un cuento trillado, una joven que regresa a la casa de sus padres después de 12 años de ausencia y un pintor de flores en la ruina que debe pintar a la novia de su único amigo. Todas ellas con un único hilo conductor: un cuadro de Jean Dirage en la pared.

Verónica Merchant, Itari Marta, Luis Miguel Lombana y Hamlet Ramírez son los actores que dan vida a los diferentes personajes. Su caracterización, cambio de vestuario y otros trucos de los medios audiovisuales quedan evidenciados ante el público: no hay manera de esconderse de la cámara que los sigue. Hecho que resulta interesante, ya que vincula al teatro, un arte vivo, con la forma de mirar hoy todo a través de una pantalla.

Enamorarse de un incendio es una obra sobre las consecuencias de estar enamorado, sobre la violencia y la desidia política que nos consume, sobre el incendio que devora a un país. No es una sola historia de amor, sino muchas. Hay que amar todo, pero la humanidad parece haberlo olvidado.

Foro Shakespeare (Zamora 7, Condesa). Lunes y martes a las 20:30 h. Hasta el 25 de abril.