Mil nubes de paz (…) una oda al verdadero mundo gay nacional

La búsqueda de un amor fugaz, que quedó incompleto con la partida de Bruno, lleva a Gerardo a querer encontrarlo en todos los cuerpos de los hombres que se le cruzan. El camino en esos cuerpos es tortuoso, desesperante, pero soportable a largo plazo y placentero en lo inmediato. Esa es la premisa de Mil nubes de paz cercan el cielo, amor, jamás acabarás de ser amor, segundo largometraje del director mexicano Julián Hernández.
Pero la cinta, ya un clásico de la cinematografía gay mexicana, no sólo narra la historia de un hombre susceptible al amor como cualquiera, sino que da cabida al mundo más marginado de la homosexualidad a principios del siglo XXI en la periferia de la Ciudad de México. Retrato crudo y poético, los personajes que acompañan al protagonista en su propia búsqueda son claves para entender la(s) soledad(es) como el gran fallo/acierto de la posmodernidad.