El Museo Ídolos del ESTO: farándula, deporte y Pedro Infante

Andas caminando en la San Rafael y de pronto escuchas una dulce y galante voz que canta “Fallaste corazón”. Volteas y ves una antena parabólica gigante… y junto a ella, un monumento mortuorio a Pedro Infante, junto al cual hay una bocina que emite, en un loop eterno, sus grandes éxitos. No es una alucinación ni el set de un churro cinematográfico de ciencia ficción retrofuturista: son las instalaciones de la Organización Editorial Mexicana (OEM), que además de las oficinas donde se editan sus distintos periódicos —El Sol de México, ESTO, La Prensa—, incluyen un museo. ¿Por qué no?

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Este espacio abrió en 2008 para exhibir la memorabilia y cachivaches que deportistas y estrellas de televisión y cine donaron al ESTO y a su fundador, Mario Vázquez Raña.

En la parte dedicada a la farándula hay, sobre todo, ropa y artículos personales de famosos, como un muy coqueto bikini de lentejuelas de Tongolele, seguido por prendas que pertenecieron a María Victoria, José Alfredo Jiménez, José José, Marco Antonio Muñiz, Lucía Méndez, Angélica María, Ernesto Gómez Cruz, Carmen Salinas, Eugenio Derbez (¡es un traje peludo de La Familia Peluche!), Evita Muñoz “Chachita”, Jorge Ortiz de Pinedo, Carlos Villagrán en su papel de Quico en El Chavo del 8 y hasta un atuendo de Chabelo, entre otros. En la de deportes, se muestra toda clase de parafernalia olímpica —Vázquez Raña fue director del Comité Olímpico Mexicano entre 1974 y 2001, así que tenía acceso a mucho material—, guantes firmados por boxeadores como El Púas Olivares o El Ratón Macías, un balón autografiado por la Selección Mexicana de 1986 o un traje completo de Adrián Fernández. En medio del museo hay una vitrina que parece venta de garage de Las Lomas, pero es la Cámara de maravillas, con chácharas y recuerditos de lujo que Vázquez Raña adquirió en sus viajes alrededor del mundo.

El Museo Ídolos del ESTO está en Guillermo Prieto 7, esquina Serapio Rendón, en la San Rafael. La entrada es libre, pero tienes que mostrar un ejemplar de alguna de las publicaciones de la OEM. No te preocupes, ahí mismo las puedes adquirir y luego envolver acelgas con el periódico. También puedes comprar un lápiz, una goma o un imán con el logo del museo, los cuales tienen potencial como regalo de broma en Navidad.

 

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Estudió Comunicación en la UNAM, pero en realidad aprendió a escribir en los chat rooms noventeros y luego en los blogs. Es tan fan de la Ciudad de México que tiene el mapa del Metro tatuado en el brazo.