¿Conoces la Posada del Sol? Un hotel que nunca lo fue

Foto: Tamara de Anda

A los chilangos nos encanta inventarle fantasmas a todos los lugares que se dejen, especialmente si son antiguos y están abandonados. La Posada del Sol es uno de ellos, con muchísimas leyendas de espantos. Esta construcción de los años 40 lleva décadas sin ser usada, mucho menos para el propósito que se creó: ser un hotel lujosísimo.

El autor de este extravagante proyecto arquitectónico es Fernando Saldaña Galván, quien se engolosinó construyendo esta enorme y laberíntica posada con 600 habitaciones, teatro, salones de eventos, murales, un “cenote de los deseos”, capilla con símbolos paganos, jardines llenos de estatuas, casino, galerías… El problema fue que, con tanta ocurrencia, se le acabó muy pronto el dinero, se endeudó y el gobierno local decidió embargar el edificio. Desde entonces lo han ocupado varias dependencias burocráticas, pero el olvido es evidente: piedras desprendidas, muros hongueados, plantas fuera de control. Con todo, no tiene daños estructurales y podría ser restaurado si alguien se lo propusiera.

El rumor paranormal más frecuente de este inmueble es que Saldaña Galván se suicidó ahí mismo. Sentimos informarles a los lectores morbosos que no es verdad. La otra historia de terror es que una niña fue encontrada muerta, que a partir de entonces se le aparece a quienes visitan el lugar y que por eso le pusieron un altar en uno de los sótanos, donde todo el tiempo le ponen dulces, golosinas y juguetes para que no se ponga brava. No sabemos de su presencia sobrenatural, pero la ofrenda es real y hasta parece diseñada por el departamento de arte de una productora especializada en cine de horror. Uuuuuh.

Hace cinco años se planeó convertirlo en una Fábrica de artes y oficios (FARO), pero —bieeeeen raro para el gobierno de la ciudad— el proyecto se abandonó. Ahora se usa de vez en cuando para eventos privados y para filmar series y películas, pero su futuro es incierto. Habría que ponerse las pilas como ciudadanía para que no lo tiren y lo conviertan en centro comercial, porque sería una pérdida terrible para la ciudad. La Posada del Sol está en Niños Héroes 139, en la Doctores.

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Estudió Comunicación en la UNAM, pero en realidad aprendió a escribir en los chat rooms noventeros y luego en los blogs. Es tan fan de la Ciudad de México que tiene el mapa del Metro tatuado en el brazo.