Alberto Chimal habla sobre Cartas para Lluvia

Alberto Chimal Cartas para Lluvia
Foto: Lulú Urdapilleta

Lluvia es una niña víctima de bullying. Vive con su mamá, quien trabaja para mantener su hogar. Las dos son protagonistas de Cartas a Lluvia, última novela de Alberto Chimal. Y no es mera casualidad. Para el escritor, la mayoría de los protagónicos siempre son hombres; por ello, quiso que su historia girara alrededor de estas dos mujeres.

¿De dónde surgió Cartas para Lluvia?

Es una novela sobre una niña que vive con su madre. Tuvieron que huir de su lugar de origen por la violencia que hay en muchos lugares del país. Sin embargo, en su nueva ciudad enfrenta otro tipo de violencia: maltrato en la escuela y discriminación, debido a que su familia no es convencional. La novela tiene que ver con cómo Lluvia sale adelante en su vida diaria junto con su mamá. Además, la presencia del padre es un contacto con lo extraño y maravilloso.

Lluvia aparece como personaje secundario en otro de mis libros, llamado El último explorador. Me había quedado con la idea de utilizarla en otro texto en el que fuera protagonista. Quise hablar de sus orígenes y de algunos temas que me interesaban de la existencia contemporánea, como el asunto de la tolerancia y los distintos tipos de familias que hay.

Alberto Chimal Cartas para Lluvia
Foto: Lulú Urdapilleta

¿Cómo crees que deben acercarse los niños a estos temas?

Muchos pequeños, para bien o para mal, viven ya en situaciones parecidas. Estos temas merecen ser discutidos de una manera razonada, informada y responsable. Los libros que se escriben para niños deben, entre otras necesidades, acompañarlos en situaciones como la de Lluvia. Deben hacerlo sin dejar de lado la perspectiva de los niños, sin ser moralizantes, sin tratar de imponer una visión estrictamente salida de un adulto, que es lo que pasa muchas veces con los libros para niños, por desgracia.

En lo referente al tema de las familias, es importante recordar que no se trata de algo nuevo. El que hablemos de esto con la libertad con la que lo hacemos ahora sí es nuevo, pero durante muchísimo tiempo ha habido toda clase de familias que se han salido de la norma y que han mostrado que esta es arbitraria y que obedece a cuestiones políticas o religiosas, más que a auténticas razones de bienestar social y mental de los implicados.

En nuestro país es un tema que ya se discute, pero debería de hacerse más. Yo vengo de una familia compuesta por mujeres. Puedo atestiguar que de ninguna manera se trata de una circunstancia anormal ni de ningún otro tipo. Para mí también era importante personalmente escribir sobre estos temas.

¿Qué diferencia hay al escribir un libro dedicado al público infantil?

Lo esencial es recordar que los niños no son —como piensan algunas personas— un poco más tontos; al contrario, son personas que merecen todo el respeto y todas las posibilidades de una experiencia literaria con la única salvedad de que su experiencia de vida y su perspectiva es distinta a la que tiene un adulto. Hay que tratar de mantenerse en esa perspectiva. Esa es la principal diferencia y la mayor dificultad al trabajar en un texto así.

Alberto Chimal Cartas para Lluvia

¿Crees que en México hace falta literatura para niños?

Felizmente tenemos bastante más de la que teníamos hace 20 o 30 años. Recientemente ha habido un gran auge de obras y de autores nacionales, que en otra época hubiera sido impensable. Siempre nos hará falta más y, sobre todo, mejor. Tenemos ya muchos grandes libros, necesitamos más de eso.

¿Cuáles son tus libros infantiles favoritos?

El primero que tuve era de una colección de cuentos clásicos o folklóricos de muchas regiones diferentes, se llama Mitos y leyendas y todavía lo tengo. Es un libro grandote, encuadernado en tela. Cuando era pequeño no lo podía ni levantar, entonces lo llevaba arrastrando. Tiene ilustraciones de diferentes estilos para cada cuento, dependiendo de la región del mundo. Desde entonces me he encontrado con esa fascinación que es algo de lo mejor que puede lograr un libro para niños. Para mí, como lector adulto, puedo reconocer ese mismo tipo de experiencia en libros sin importar su etiqueta.

Alberto Chimal Cartas para Lluvia
Foto: Lulú Urdapilleta

¿Piensas que a los niños se les debería de pedir que leyeran más?

A todos nos hace falta leer más y no en el sentido de consumir más libros, como suele enfocarse la cuestión, sino en el sentido de tener más disposición intelectual para acercarnos al mundo y tratar de comprenderlo e interpretarlo. Nos es muy fácil absorber las ideas que ya vienen preempaquetadas. Hay menos disposición y educación para ayudarnos a pensar por nuestra cuenta. La lectura es una herramienta utilísima para eso.