Arroba Nat: La tristeza como inspiración

Platicamos con la cantante sobre su primer material de larga duración Para Echar La Lloradita y el bolero

Arroba Nat

Con tan solo 21 años, la zacatecana Natalia Díaz, mejor conocida como Arroba Nat, emprendió hace tres años la aventura de vivir en la Ciudad de México.

Con la maleta llena, el corazón roto y su guitarra lista para cantar historias, se propuso demostrar el renacimiento de la música antigua a través de sus canciones que se basan en experiencias personales del pasado y presente.

Se trata de una cantante que toma las raíces de los boleros y la obra de artistas sombríos como Chavela Vargas o José José, pero también de personajes más recientes como Natalia Lafourcade, Amy Winehouse o Bob Dylan. Se sabe que la inspiración puede surgir de cualquier cosa, y Natalia es el claro ejemplo de que las experiencias más dolorosas pueden convertirse en un arma para la creatividad.

¿Cómo surge el proyecto? ¿Cuál era su principal objetivo al inicio?

Nace de la nada y con el objetivo del desahogo. No tenía planeado lanzar las canciones ni nada, escribía para mí, hasta que un amigo me dijo que estaba muy padre, que había que hacer algo con ello, y comencé a grabar. Al principio nada más era yo desahogándome.

¿Cómo percibes tu crecimiento musical de la primera canción que escribiste a la fecha?

Creo que con “La Perra Soledad”, más que con “Tóxico”, es el escaloncito que subo a la nueva Arroba Nat, el nuevo sonido que voy a estar mostrando a lo que quiero sonar. El 20 de abril tuve una presentación en el Foro El Tejedor y pidieron otra canción y no sabía cuál tocar, entonces toqué la primera canción que escribí y sí, ha sido una gran madurez. He crecido mucho.

Esa canción la escribí cuando tenía 16 años, y pasé de hablar de una niña tontamente enamorada, a una niña que está enojada con el amor, entonces sí me quedo sorprendida de tantas cosas que han pasado en tan poco tiempo. El cambio de Zacatecas a la ciudad también ha influido porque hay más experiencias.

¿Cómo fue el proceso de composición y de producción de Para echar la lloradita?

Las canciones, en sí, son muy diferentes todas. El disco va a incluir temas que escribí cuando tenía 16 años. Va a abarcar como tres etapas de mi vida. Una fue mi primer amor, mi exnovio y un morrito nuevo.

Yo empecé a producir las rolas por unos amigos que son de Zacatecas por los que prácticamente empecé a hacer música y ellos me ayudaron a hacer los arreglos y todo. Me fui a Chihuahua a grabar con un compa y, por cosas de la vida, las grabaciones ya no las usé. La única que usé fue la de “Tóxico” y como ya tenía que sacar material nuevo y todo, no sabía qué hacer, entonces le dije a mis amigos de Zacatecas que hiciéramos todo otra vez, y grabamos “La Perra Soledad” y próximamente entraremos al estudio a grabar las canciones que faltan del disco, que son otras ocho.

La producción del álbum viene con el mismo estilo, pero mejorado.

En toda esta era donde los géneros bailables están en un auge muy importante, ¿cómo decides retomar el bolero, a Chavela Vargas y José José?

Ya llevan tiempo gustándome. La música dolida creo que siempre ha formado parte de mí. Por ejemplo, mi hermano me enseñó a Chavela Vargas, José Alfredo Jiménez y más. Él me acercó mucho a esa ondita de la música y ya mezclándolo con todo lo nuevo, nací yo.

Mencionas que el llanto es como una forma de  purificarnos, ¿podrías platicarnos más en torno a esto?

Llorar es de las cosas más bonitas que existen. Cuando tienes ganas de llorar y no lo haces, te duele, te pasan cosas físicamente que no están bien porque te estás comiendo tus emociones y llorar es lo más liberador del mundo. El otro día me pegó algo y estuve llorando tres horas seguidas. Al día siguiente no podía ni abrir los ojos, pero me sentía bien, saqué todo lo que tenía dentro. La tristeza también es algo muy bonito. De ahí viene mi inspiración.

¿Qué opinas del #MeToo?

Está bien, pero se tiene que solidificar todo. Debe de tener bases, porque hay gente que ataca al movimiento y se tumba todo. La propuesta de hacer un #MeToo sobre cualquier tema está bien, porque mucha gente se queda callada y no denuncia formalmente por miedo. Al momento de ocultar tu nombre y decir la verdad, muchas personas sienten más confianza para hablar. Yo lo sigo para estar al pendiente y ver con qué artistas te relacionas y tener cuidado. Más como mujer en la escena musical, hay que tener mucho cuidado.

¿Cómo percibes la escena musical actualmente? ¿Qué opinas de que ni el 50% de los actos en festivales son mujeres?

La verdad he estado investigando todo y al principio no había morras en la escena. Natalia Lafourcade me parece que fue de las primeras en estar en el Vive y le fue más o menos. Pero poco a poco está padre que nos estén dando espacios a artistas independientes. También está padre que ya estamos alzando la voz en ese cotorreo y nos están dando nuestro lugar.

No nada más por ser mujeres nos tienen que abrir las puertas, nos lo tenemos que ganar, así como cualquier otra persona se tiene que ganar su lugar.

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