Mark Hamill, el regreso del héroe entrañable

Mark Hamill Star Wars
Foto: Disney

El regreso de Luke Skywalker a Star Wars es también el regreso de Mark Hamill, el actor que nos enseñó, hace 40 años, qué significa realmente ser un jedi

E l regreso de Mark Hamill a las pantallas de cine, a los espectaculares y al estampado de las playeras para niños debería alegrarnos a todos. Son esas resurrecciones las que nos dan esperanza de que hay forma de volver, que la gente sí recuerda. El regreso de Luke Skywalker a Star Wars es también el de Mark Hamill. Eso es motivo de celebración: si alguien puede lograrlo en Hollywood, los mortales podemos lograrlo en la vida real.

Mark Hamill es uno de esos tipos que al conocerte, te da la mano, te sonríe e intenta que te sientas cómodo. Quizá porque sabe que muchos nos sentimos intimidados de tener enfrente a Luke Skywalker —y a la voz de The Joker en el mejor dibujo animado que ha habido de Batman—; o quizá porque es una buena persona, agradecida de estar de vuelta.

Mark Hamill Star Wars
Foto: Disney

Durante más de tres décadas, Hamill ha tenido la sombra de Luke Skywalker encima. Nunca se la pudo quitar. Actuó en diversas películas, obras de teatro en Broadway y dobló voces importantes, pero Luke siempre estuvo frente y sobre él. En 2015, Luke y Mark volvieron a los reflectores. Les bastaron unos segundos al final de Episode VII: The Force Awakens, la primera película de la nueva saga de Star Wars, para que el mundo los recordara.

El 14 de diciembre se estrena Episode VIII: The Last Jedi y platicamos con Mark Hamill sobre lo que significa estar de regreso como el ícono de muchas generaciones.

¿Qué se siente ser, de nuevo, uno de los superhéroes más importantes de todo el mundo?

No lo veo de esa forma. Luke es un arquetipo, un gran personaje en la narrativa mundial. Recuerdo la primera vez que leí el guion: me voló la cabeza. Yo obtuve el papel en la película antes de leer completo el libreto porque hice la prueba con una escena, así que cuando por fin pude hacerlo, pensé en El Mago de Oz.

Son muy similares: Dorothy es arrastrada desde Kansas y, cuando llega a Oz, conoce a todas estas criaturas fantásticas. Lo mismo pasa con Luke cuando tiene que salir de Tatooine. Lo que me gusta de ambos personajes es que tienen mucho humor, mucho corazón, te puedes reflejar en ellos a un nivel muy humano. La ciencia ficción, por lo general, es más seria, más seca.

Por ejemplo, 2001: A Space Odyssey [la cinta de Stanley Kubrick] es un clásico, pero sin duda no es una película chistosa. Star Wars está llena de risas. Además, hay una princesa, un joven granjero, un mago, un pirata; es decir, los personajes son muy similares a los de las historias que todos amamos de niños. En la primera película [Episode IV: A New Hope] estaba muy emocionado por participar en una de esas cintas que yo amaba de pequeño.

Mark Hamill Star Wars
Foto: Disney

¿Cómo ha sido volver a ser Luke Skywalker, a tener la notoriedad que tuviste cuando salió la primera trilogía?

Como actor, he trabajado con constancia, pero en proyectos que no tienen este perfil tan alto, y lo he disfrutado. Cuando actúas en Broadway, todo Hollywood se olvida de ti porque no le pone atención a esa industria [de teatro]. Cuando haces doblaje, nadie sabe tampoco, porque los créditos finales pasan rápido. Por ejemplo, la gente se enteró hasta un año después de que yo era The Joker en Batman: The Animated Series. Se preguntaban: “¿Es ese Mark Hamill?”.

Por el contrario, Star Wars tiene un perfil muy grande, llega a todo el mundo y tiene una enorme cantidad de fans. Es intimidante: mientras estaba filmando, pensé: ¡Dios mío!, mi cara va a estar en anuncios por todos lados, no voy a poder cambiarla. Se lo dije a Rian Johnson [el escritor y director de la película] cuando lo conocí: “La verdad, estoy aterrorizado”. Él me dijo: “Yo también”. Entonces me sentí mejor porque estamos en el mismo barco.

¿Cómo te gustaría ser recordado? ¿Te preocupa ser más Luke Skywalker que Mark Hamill?

Cuando empiezas nunca esperas ser recordado por nada, así que ya estoy satisfecho con el hecho de haber sido Luke y The Joker, de haber tenido un espectro tan amplio: protagonizar un ícono de la virtud y uno de la maldad.

Siempre he sido fan de los cómics, así que participar en esa serie animada me gustó mucho. Aprendí que cuando la gente no te ve —porque en la animación no hay una cámara enfrente—, puedes hacer cosas que no harías en la normalidad.

Por otro lado, he tenido lo mejor de dos mundos: recibo mucho cariño de los fans de Star Wars, quienes me hacen sentir como parte de la familia sin importar en qué país esté. Me cuentan sus anécdotas, es muy conmovedor. No podría estar más agradecido. No puedo expresar lo maravilloso que es estar de vuelta, por muy corto que sea el tiempo.