Al aeropuerto, ¿en Metrobús?

La Línea 4 tiene cuatro años de dar servicio hasta la terminal aérea. Te decimos cuáles son sus tiempos y si convienen o no a los viajeros.

Son las 2:20 de la tarde en la estación Buenavista de la Línea 4 del Metrobús y Alina Tejada ya perdió media hora intentado subirse a una unidad que la lleve al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM). Sus problemas comenzaron cuando se percató de que su tarjeta no tenía los 30 pesos que cuesta el trayecto, por lo que tuvo que salir a depositarle más dinero. En ese ínter se le fue un vehículo y ahora espera otro con impaciencia.

“[El servicio] puede ser eficaz, pero por falta de información oportuna antes de entrar a la estación se hace todo complicado”, dice la mujer, quien por primera vez recurre a este medio de transporte para trasladarse a la terminal aérea.

Por esa misma razón, no sabe cuánto tiempo le tomará recorrer la ruta. Ésta cruza el Centro Histórico, hace una escala en San Lázaro y de ahí se dirige a las terminales 1 y 2 del aeropuerto capitalino, y fue inaugurada con la promesa de facilitar la vida de los viajeros.

En el caso de Alina, su esperanza es que el trayecto dure menos de 30 minutos. No obstante, la realidad —de acuerdo con cifras oficiales y según se constató durante un recorrido— es que toma cerca de una hora. O incluso más.

Información proporcionada por el Metrobús indica que el tiempo promedio que una unidad necesita para ir y venir es de 109 minutos: alrededor de 54.5 minutos por sentido. En lo que va de 2016, el mes en el que las unidades registraron mejores tiempos fue febrero, con 106 minutos en promedio, mientras que el de peores marcas fue junio, con 111 minutos en promedio.

Durante 2015 el tiempo fue menor, de 91 minutos en total, pero debido a que el servicio solamente abarcaba de San Lázaro hasta las instalaciones del AICM.

Para Gustavo Jiménez, especialista en transporte urbano de la Red Embarq en México, estos tiempos no resultan favorables para los turistas, quienes por eso prefieren trasladarse a la terminal aérea por otras vías.

“La gente va a estar más dispuesta a pagar 80 pesos en taxi, con comodidad y velocidad, que perder una hora de camino en el Metrobús atorado en el Centro Histórico”, dice el experto.

Un tiempo atractivo para el viajero tendría que ser de 35 a 40 minutos, comenta Jiménez, quien sugiere a las autoridades replantear la ruta y ubicarla en vialidades menos congestionadas.

Para hablar del tema, Máspormás buscó al director del Metrobús, Guillermo Calderón, pero no obtuvo respuesta antes del cierre de edición.

Rutas difíciles

En 2012, cuando empezó a funcionar el servicio del Metrobús al AICM, el recorrido tomaba 115 minutos de ida y vuelta: 57.5 minutos por sentido.

De acuerdo con la institución, el que ese haya sido el peor tiempo promedio registrado hasta la fecha se debió a que las unidades entonces tomaban la ruta sur —por las calles Ayuntamiento, El Salvador, San Pablo y Circunvalación—, un camino complicado por los plantones frecuentes frente a la Secretaría de Gobernación, las manifestaciones en Paseo de la Reforma, el alto flujo peatonal en el Centro Histórico y los ambulantes de la zona de la Merced.

Sin embargo, la ruta norte —trazada por Puente de Alvarado, Hidalgo, Belisario Domínguez y República de Venezuela— no ofrece un mejor panorama, puesto que también tiene muchos obstáculos y no está exenta de bloqueos.

Obstáculos comunes

Al salir de Buenavista, el primer obstáculo común que enfrentan las unidades del Metrobús son las congregaciones religiosas que los días 28 de cada mes se observan en el cruce de Reforma e Hidalgo, por la fiesta de san Judas Tadeo. Además de esto, con frecuencia se topan con marchas y, en Eje Central, con un semáforo que privilegia el flujo de autos particulares.

Eso no es todo, pues estos vehículos deben compartir camino con el Trolebús, así como sortear ambulantaje, tráfico y, en zonas como la colonia Morelos —conocida por su alto índice delictivo—, con más vendedores y vecindades.

Ya en Eduardo Molina, las unidades suelen retrasarse en San Lázaro, por donde deben pasar aunque muy poca gente suba. Después toman Eje 1 Norte ya sin carril confinado, lo que las deja expuestas a atorarse en el tráfico como cualquier otro vehículo.

Tras largos minutos, alcanzan la Terminal 1, donde todavía deben superar las filas del estacionamiento, y de ahí se dirigen a la Terminal 2. Para este momento, según se constató, el recorrido ha tomado más de una hora, el triple de los 20 minutos que otra viajera, Araceli Chavira, hizo con un chofer privado desde Metro Hidalgo.

“Me ha tocado hacer hasta una hora y media desde Buenavista hasta la Terminal 2”, comenta Dagoberto Olea, quien frecuentemente utiliza este servicio porque, además del auto particular y el taxi, es la única forma de llegar a dicho edificio.

Para los usuarios, la lección es clara: si se quiere usar el Metrobús para ir al AICM, hay que calcular al menos una hora de trayecto, un tiempo poco atractivo si se tiene prisa.

En cifras

  • 30 pesos cuesta el servicio del Metrobús de Buenavista a las instalaciones del aeropuerto.
  • 54.5 minutos, en promedio, dura el recorrido desde Buenavista hasta el AICM, según datos oficiales.
  • 40 minutos debería durar como máximo para ser un servicio atractivo, según expertos.
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Rafael Montes es reportero de la ciudad desde hace siete años. Apasionado de la movilidad, el urbanismo y el medio ambiente. Ciclista y peatón cotidiano, no tiene auto y sólo de ser muy necesario deja la bici para subirse al Metro o al coche de su novia.