La CDMX se cotiza al doble

casa propia en la CDMX tiene un alto precio

En los últimos cinco años, el precio de los inmuebles creció más del 100%, por lo que tener casa propia parece imposible

ARTE: ALBERTO MONTT

El sueño de tener un hogar propio se vuelve cada vez más complicado de cumplir, sobre todo para quienes desean vivir cerca o en el Centro de la ciudad, donde el precio de las casas y departamentos se duplicaron en los últimos cinco años. Un costo que no cualquier capitalino puede asumir tan fácilmente.

“La Ciudad de México cuenta con una proporción importante de familias en los segmentos medio, medio-bajo y bajo, que tienen las necesidades de cambiar de hogar, ya sea para estar más cerca del trabajo o de la escuela de los hijos. También, los salarios bajos frenan la venta a los desarrolladores, por los precios tan altos que manejan, además de que escasean los terrenos baratos y los que hay, están a la periferia, es decir, donde no hay demanda”, comenta Claudia Velázquez, directora de operaciones en Softec, empresa dedicada a la investigación inmobiliaria.

Entre 2012 y 2017, las delegaciones con mayor oferta de departamentos fueron Álvaro Obregón, Cuajimalpa, Miguel Hidalgo, Benito Juárez y Cuauhtémoc. En estas zonas, el precio promedio por metro cuadrado pasó de 22 mil a 40 mil pesos, un incremento del 86% en los últimos cinco años.

“Hay productos específicos donde se nota más el incremento de precios, sobre todo aquellos que se han desarrollado en zonas sobre las cuales influye el contexto. No todos los incrementos se aplican de manera uniforme al resto de la ciudad”, comenta.

Lo anterior significa que el precio de la vivienda en general no solo está sujeto al principio de la oferta y la demanda o a las condiciones económicas, también tiene que ver la provisión de servicios, es decir, todo lo que mejora la calidad de vida de los habitantes, como centros comerciales, mejores vialidades, seguridad, parques, áreas de entretenimiento, entre otros.

El poniente de la ciudad es una de las zonas más caras, ya que actualmente el metro cuadrado cuesta 52 mil 118 pesos, seguido del sur en 50 mil 235; 33 mil 916 el centro; 13 mil 700 el oriente y 9 mil 387 el norte, revela un informe elaborado por Tinsa México al cierre del primer trimestre de 2017.

Las colonias más cotizadas
La mayoría de los capitalinos desea vivir en medio de la ciudad y no solo porque tengan a la mano restaurantes, sino porque ahí se concentran servicios como bancos, transporte, oficinas, hospitales, es decir, buena parte de los trabajos.

Algunas colonias que elevaron su precio por este motivo son Condesa, Roma Sur y Norte y San Rafael, con incrementos del 104, 102, 132, y 111%, respectivamente, si se compara contra 2012. Los precios por metro cuadrado oscilan entre 22 y 50 mil pesos.

Para Claudia Velázquez, hay lugares donde la calidad del barrio queda de lado porque se pondera la ubicación. Ejemplo de ello son Morelos, Obrera y Peralvillo, donde lo que se busca es la cercanía con el Centro Histórico, más allá de la calidad.

En el caso de la delegación Benito Juárez, los barrios que más aumentaron su valor fueron Actipán, con el 107%, e Insurgentes Mixcoac, con 106%. Mientras que en la delegación Miguel Hidalgo fueron Polanco, con un alza de 111%, y Lomas Altas, que subió hasta un 286%.

En Álvaro Obregón, Jardines del Pedregal y Progreso Tizapan elevaron su precio en 132%, mientras que Tetelpan subió 104%.

Las cuentas no salen
Pero los altos precios y la falta de vivienda no es culpa de los desarrolladores. Hay que recordar que en esta ciudad habitan 8.9 millones de personas, existen 2.1 millones de viviendas ocupadas y la demanda registrada, hasta 2015, fue de 50 mil hogares.

El problema es que los desarrolladores no crean más viviendas en la periferia porque estas no se adquieren. Construirlas en donde existe gran demanda implica que el terreno sea muy caro por los distintos tipos de usos de suelo, y ni proveedores ni compradores pueden subsanar los costos.

Para un chilango cuyo salario promedio es de 12 mil a 20 mil pesos mensuales, comprar una vivienda, por ejemplo, en la colonia Roma Sur sería prácticamente imposible. En esta zona, un departamento de tres recámaras oscila entre los 3 millones 550 mil pesos y los 15 millones. Si pensamos en el depto. “más barato” —el de 3 millones 500 mil— tendría que pagar más de 42 mil pesos mensuales si elige un crédito hipotecario del 90% con la banca comercial a 10 años, 35 mil a 15 años y 28 mil a 20 años.

Si un trabajador que gana 12 mil pesos mensuales, sin descontar prestaciones, desea el depa más barato de esa colonia, tendría entonces que ampliar el tiempo de pago, el cual sería al menos a 40 años, y eso destinando todo su salario, pero muchos bancos establecen un periodo de hasta 30 años como máximo.
Existen otro tipo de alternativas como la que ofrece el Instituto de Vivienda de la CDMX, el cual rehabilita edificios o construye sobre espacios donde han sido demolidos otros, para dar precios accesibles, aunque tampoco ofrece gran variedad de zonas.

Lo que parece ser una realidad es que la ciudad seguirá creciendo. Los precios, como los edificios, irán hacia arriba y nadie tiene un trabajo eterno para pagar un crédito que lo condene para siempre a pagar la deuda. La cosa es, entonces… buscarle y ahorrar.

En cifras:

  • 2.4% incrementó el precio de vivienda el primer trimestre de 2017 respecto al último de 2016.
  • 800 proyectos de construcción de vivienda actualmente se tienen planeados en la CDMX.
  • 30 mil familias de escasos recursos son expulsadas cada año hacia la periferia de la CDMX.