La ciudad vista por Alderete

Dr. Alderete

Con más de 50 imágenes en diversos formatos, el ilustrador reúne en la exposición “Ritual” su faceta fotográfica.

 

Dr. Alderete buscaba generar imágenes atemporales para su exposición fotográfica, y en la Ciudad de México halló múltiples rincones para situar a sus personajes

En los casi 20 años que ha vivido en esta ciudad, Dr. Alderete descubrió lo solitaria que podía ser la profesión de ilustrador, trabajando entre cuatro paredes, y de donde no es necesario salir ni para enviar la ilustración. Pero desde el principio le resultó rico, indispensable, explorar la ciudad.

A escasas semanas de haber llegado a México, descubrió lugares como el Multiforo Alicia, espacio de conciertos donde se cultivaban géneros musicales que él disfrutaba. Mucha de la gente que conoció ahí se transformó en personajes del libro de retratos ilustrados Yo soy un don nadie.

Sabíamos, pues, que disfrutaba el rock, la ilustración, la cultura popular —máscaras, luchas, gráfica…—, pero el gusto por la fotografía lo tenía muy guardadito. Incluso sabíamos que, durante sus viajes, prefería dibujar lo descubierto, antes que fotografiarlo. Así que “Ritual”, su primera exposición fotográfica, que se exhibe desde el jueves pasado en Hydra + Fotografía (Tampico 33, col. Roma), resultó una sorpresa, incluso para él.

“No estaba muy en mis planes, la verdad”, confiesa. A principios de este año, se acercó a su amigo Gerardo Montiel Klint, fotógrafo y uno de los artífices de la plataforma Hydra, para saber su opinión del trabajo fotográfico que había estado desarrollando a partir de su colaboración para el arte de La salvación de Solo y Juan, el álbum más reciente de Los Fabulosos Cadillacs.

“No había más intención que mostrarle el trabajo para ver qué le parecía, y cuando lo vio, me dijo ‘me encanta, tendrías que exponerlo’”. Alderete se rehusó al principio, pero su amigo insistió; veía en aquellas imágenes una voz particular y un estilo que podían seguir siendo desarrollados hasta integrar una exposición entera.

Cuando todos en Hydra coincidieron en que las imágenes tenían que ser compartidas, todo mutó en un proyecto en forma. Alderete no quería que se quedará solo en una muestra de las fotos que no había utilizado para el proyecto de los Cadillacs y se dispuso a preparar nuevo material.

El gran referente detrás de muchas de esas imágenes es el trabajo de Saul Steinberg, en particular lo que hizo en conjunto con la fotógrafa Inge Morath. Los personajes de Alderete se encuentran en la línea genealógica de aquellos ataviados con máscaras hechas por el propio Steinberg y fotografiados por la fotoperiodista.

“Fue una serie que a mí siempre me encantó, y de alguna manera también es el disparador de todo esto”.

En las imágenes reunidas en “Ritual” se hallan las obsesiones que han dado forma a su universo visual particular: las máscaras, el retrato, la ciudad cuyo bombardeo visual le ha servido como inspiración… O ese dejo de melancolía por un pasado que solo existe en su cabeza, y que gracias a estas fotos podemos fantasear con que fue real.

“La idea de incorporar las máscaras en las fotografías era porque yo seguía viendo estas imágenes como ilustraciones”, explica. “La forma de representarlas, en vez de ser con pincel y tinta, era con una cámara fotográfica, pero para mí siguen siendo de alguna manera ilustraciones”.

 

En las imágenes se aprecia una ciudad atrapada en el tiempo, pero en un pasado más bien imaginario. Cuéntame cómo fue que lo conseguiste.

Yo creo que lo conseguí porque esta ciudad te lo permite. El 95% de las imágenes transcurren en la CDMX. Hay unas seis imágenes perdidas a lo largo de la exposición que no son aquí. Me gustaba la idea de generar imágenes que fueran atemporales. Esta ciudad tiene un montón de lugares que son atemporales, según el ojo con que lo mires. No sabes en qué época estás parado.

 

¿Qué zonas de la ciudad exploraste mientras creabas tu serie fotográfica?

Desde el norte de la ciudad. Quizás el edificio más reconocible para un chilango es la Torre Insignia, pero me gustó incluirla porque si la ve alguien no tan familiarizado, no piensa en la Ciudad de México. Y hay lugares que siempre me habían llamado la atención, como todo el paseo de la Fuente de Xochipilli. Algunos lugares tienen un vínculo directo con mi trabajo. Pero hay rinconcitos en la Narvarte que yo iba descubriendo, porque en una época vivimos por ahí. Hay pocas en interiores. No son escenarios que armé. Son lugares por los que pasas a diario y no los tienes tan identificados.

 

Finalmente, ¿por qué decidiste titular la exposición “Ritual”?

Iba a tener un nombre que tuviera más que ver con las máscaras. Pero Gerardo me comentó algo de lo que yo no me había percatado: en muchas de las imágenes no sabes si se trata de una foto retocada, si es una fotoilustración… Te tienes que acercar para darte cuenta de que la iluminación cae perfectamente sobre estas máscaras y el resto del escenario. Entonces empezamos a pensar en otros nombres. Muchas de las máscaras que hice están basadas en iconografía relacionada con culturas de México, África, Oceanía… Y las máscaras siempre son protagonistas de varios rituales: para iniciación, para invocar cierto clima, para los cultivos. Entonces se me hizo que era una palabra que hacía referencia a las máscaras, sin citarlas de manera literal.

 

En cifras

50 imágenes conforman la exposición del Dr. Alderete.

95% de ellas fueron hechas en la capital de nuestro país.

4 cámaras utilizó: dos digitales, una análoga y un celular.