Un camino muy accidentado

En los últimos 11 años, 38 personas murieron y 1301 resultaron heridas en accidentes viales relacionados con el Metrobús. Arte, Michel Laris
En los últimos 11 años, 38 personas murieron y 1301 resultaron heridas en accidentes viales relacionados con el Metrobús. Arte, Michel Laris

En 11 años, 38 personas murieron y otras 1,301 resultaron heridas en incidentes viales con el Metrobús.

ARTE: MICHEL LARIS

En abril de 2011, Rodrigo Porrúa fue atropellado por un Metrobús. Ocurrió en una mañana de domingo y desde entonces una cicatriz cruza su ceja izquierda.

“Me quedó de recuerdo. Las cicatrices son signo de nuestra fortaleza”, dice Rodrigo mientras sonríe.

Él está vivo, pero otras 38 personas más no corrieron con la misma suerte.

Desde que se inauguró en junio de 2005 y hasta el último día de 2016, este transporte estuvo involucrado en 842 accidentes: 712 choques y atropelló a 130 personas, de acuerdo con información que el Metrobús hizo pública gracias a la Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Rendición de Cuentas de la capital.

De las 38 personas que murieron, 32 fueron atropelladas —la mayoría de ellas peatones—, y las otras seis eran pasajeros de otros vehículos que colisionaron contra el Metrobús.

En 12 años, esta estela de accidentes dejó mil 301 personas heridas, entre ellas Rodrigo, quien además se convirtió en el primer ciclista atropellado desde la inauguración de la primera línea del Metrobús.

“No sé qué maniobra hice, pero acabé en el carril opuesto a la dirección que yo debía tomar. Me estampé de frente contra el Metrobús. Perdí el sentido unos minutos y al despertar, una usuaria, que era médico, me daba los primeros auxilios”, recuerda.

Si me perdonas te atiendo

El 17 de abril de 2011, días antes de que Rodrigo chocara contra el Metrobús, cinco personas más fueron arrolladas en las inmediaciones de la estación Tacubaya.

Tras el impacto, Rodrigo Porrúa no sintió dolor. No fue sino hasta que lo revisaron en una ambulancia de Protección Civil que tuvo consciencia de la gravedad del accidente:  tenía la espalda fracturada y compresión de varias vértebras.

En el choque, Rodrigo perdió su mochila con herramientas. También sus lentes. Pero conservaba el celular.

“Me puse a tuitear desde la ambulancia a las cuentas de Marcelo Ebrard —entonces Jefe de Gobierno— y Armando Ahued —actual secretario de Salud de la capital—. En redes sociales se armó un escándalo”, dice.

Esa tarde, la ambulancia lo llevó al hospital de Xoco, al sur de la ciudad.

Pasaron algunos días y su madre recibió una llamada telefónica.

“Armando Ahued se comunicó con ella. Dijo que podían atenderme en el Hospital General La Villa, a través del Seguro Popular”, cuenta Rodrigo.

El Hospital La Villa se especializa en atender lesiones de columna. Pero si era trasladado a ese centro hospitalario, primero debía cumplir una condición.

“Debía otorgar perdón al chofer. Eximirlo de la responsabilidad legal y asumir que la culpa fue mía”, dice.

Una vez que hizo esto, Rodrigo fue operado y le colocaron dos varillas de titanio que aún conserva en el cuerpo.

Más de 10 meses después del incidente, llegó un citatorio a casa de Rodrigo. Se le requería en la Delegación Benito Juárez para realizar un pago de 10 mil pesos por el parabrisas que había roto su cabeza al chocar contra el vehículo.

“Fingí demencia y nunca lo pagué”, dice el ciclista, quien para recuperarse de las lesiones estuvo más de un mes en cama.

Accidentes dudosos

A principios de enero de 2014, una unidad de la Línea 1 del Metrobús atropelló a Ti Kip Fernández Vilchis, de 31 años de edad, quien murió instantes después del golpe.

De acuerdo con su madre, Luz del Carmen Vilchis, el impacto le dejó el cráneo y la caja torácica destrozada.

Ti Kip había salido del trabajo y caminaba cerca de Insurgentes Sur, a la altura de la calle Encanto, cerca de la estación Olivo, cuando fue embestida por un Metrobús.

“Cuando llegué a Xoco, hospital al cual la trasladaron porque tenía ‘signos vitales reflejos’, encontré sólo el tibio cadáver de mi niña quien dos días después cumpliría treinta y dos años”, escribió Luz del Carmen, en una petición de la plataforma Change.org que alcanzó más de 71 mil firmas y donde pide justicia para su hija.

De acuerdo con Luz del Carmen, tanto el Metrobús como la empresa Corredor Insurgentes (CISA), concesionaria de la Línea 1 de este transporte, se empeñaron en hacer parecer que el accidente fue culpa de su hija, quien antes de su muerte estaba por tramitar un posgrado en Suecia.

En un reporte que el Metrobús entregó a un particular vía transparencia en 2016, existe registro del accidente, pero no se contabiliza como víctima fatal.

El Metrobús cobró su primera víctima mortal en 2008, cuando un hombre de 50 años fue arrollado por uno de estos vehículos, que alcanza las 18 toneladas de peso cuando lleva pasajeros.

Desde entonces, cada año ocurre un promedio de 76 accidentes, 11 de ellos atropellamientos, y más de tres muertes.

Según los reportes de accidentes, las colonias que presentan más colisiones son la Roma, el Centro Histórico y la Juárez.

En cambio, en las estaciones de Tacubaya, Hidalgo y Félix Cuevas ocurren la mayoría de los atropellamientos.

En cifras:

  • 2005 fue el año en que se inauguró la primera línea del Metrobús, sobre la avenida de los Insurgentes.
  • 2008 fue el año en que por primera vez una persona atropellada por este transporte  murió.
  • 38 personas han perdido la vida en accidentes relacionados con el Metrobús, en 11 años.