Confort y música para votar, por @goliveros

gonzalo_oliveros

 

Ante la contaminación visual y auditiva de los días anteriores, y en este pequeño oasis que nos han dejado los partidos políticos y esos que se dicen ciudadanos, pero juegan a la política de la misma forma ruin y asquerosa que los malandros oxidados, propuse a través de mi cuenta de Twitter [email protected]– que me dijeran algunas canciones que nos acompañaran el próximo domingo mientras estamos en la fila para decidir si le damos nuestro voto a una sonrisa mentirosa o a un gesto adusto, pero real.

 Aquí les van algunas canciones que ustedes propusieron y otras que, creo, no deben faltar.

WON’T GET FOOLED AGAIN- el viejo es igual que el nuevo, dice Daltrey dentro de la composición de Townshend. En el Who’s Next del 71, el mensaje era claro: en la lucha por el poder, el entusiasmo se transformará en arrepentimiento tras la traición del revolucionario.

POWER TO THE PEOPLE– también del 71. Lennon en confrontación a ideologías y dictaduras, sin importar qué tan disfrazadas de democracia estaban…están.

GUERRILLA RADIO– Tim Zack, Brad y Tom en la batalla Angelina, que toma calles y canales de televisión. Porque, a veces, la verdad debe durar más, mucho más que un corte comercial.

PUTO– Antes del 97, ya era la primera o segunda más coreada. Aun hoy, le queda no sólo al que no brinque, que no salte sino también al que nos miente en el informe.

FIGHT FOR YOU RIGHT– en el 86, un sector social era feliz con la fiesta artificial de los republicanos. No así Adam Yauch que, desde la sátira, peleaba no por la fiesta sino por cosas mucho más elevadas. Hoy en día. La lucha continua…aún sin él.

SHOCK– Naomi Klein escribió una joya llamada La Doctrina del Shock. Bloqueos, guerra contra el terrorismo, el narco, Isis, la corrupción como método para controlar masas, votantes, preferencias. Ana Tijoux -más letrada creería uno en la política chilena del macanazo pinochetista- lo usa para recordarnos que la doctrina se usa diario, por todos.

RATA DE DOS PATAS– Cuando, a finales del siglo XX, le preguntaban a Francisca Viveros en quién se habían inspirado para hacer esta canción, Paquita respondía con rapidez “en Carlos Salinas de Gortari”. Era la época de las máscaras del expresidente en Reforma, del Villano Incómodo, de que la tierra temblara cuando él regresaba al país. Aun hoy, el bicho -político- más rastrero comparado con él se queda muy chiquito.

FEELIN’ GOOD– parte del segundo acto de la obra THE ROAR OF THE GREASEPAINT, un homenaje al teatro y a la vida. No obstante, la canción se hizo inmortal en el 65, en la voz de Mrs Simone. Todo puede ser melancólico, la voz amarga ante la derrota y, aún cuando la mañana es triste, uno debe sentirse bien.

Como colofón: LET THE SUNSHINE IN– la era de Acuario, de la mano de la quinta dimensión. Esperanza encapsulada siempre por encima de los políticos. De todos.

(GONZALO OLIVEROS)