De la ‘Nacha’ al ‘Chapo’

A raíz de la recaptura del Chapo Guzmán y la discusión que se ha hecho sobre la influencia de las mujeres en el mundo del narco, recordé que Elaine Carey, investigadora de la Universidad de St. Johns, me explicó hace tiempo que en el mundo del narco se repetía el patriarcado de la cultura mexicana en general. Sin embargo, poco se conoce que una mujer fue la pionera en los años 20 del tráfico de drogas como mariguana, morfina y heroína a través de Ciudad Juárez, Chihuahua. Se llamaba Ignacia Jasso y le decían la Nacha.

“Todos en EU y México tenían problemas con que ella fuera la jefa- me explicó la investigadora- Tenían un sueño para matar a la Nacha y apoderarse de su negocio y todo eso, pero ella duró mucho tiempo con el control”.

El periodista chicano Rubén Salazar conoció a la Nacha y la describió como una mujer que vivía en un barrio obrero, en donde además de coordinar el tráfico de drogas, atendía una cafetería y una tienda de ropa. Los fines de semana se iba a una finca que tenía en las afueras de Ciudad Juárez.

LEE LA COLUMNA ANTERIOR DE DIEGO OSORNO: CAZAR A UN CAPO EN MÉXICO

La Nacha fue detenida en varias ocasiones pero solía recuperar su libertad rápidamente. Hasta los años 60 lideró el tráfico de drogas en la frontera chihuahuense. No hay registro oficial de su muerte. La investigadora Carey ha oído rumores de que hijos y nietos de la Nacha se dedican ahora también al negocio. “Pero no es lo mismo. Ella sí tenía todo el control total, mientras que sus descendientes no”.

Carey encontró documentos en archivos oficiales estadounidenses que indican que, durante la Segunda Guerra Mundial, la Nacha controlaba la principal ruta de heroína y opio hacia Estados Unidos. “Entonces empezaba a ver que en Detroit, Chicago y Nueva York comenzaba a tener mucha influencia en los 40, porque ellos tenían su propia goma. No necesitaba esperar por los barcos ni de China ni de Europa. Entonces, esta es una cosa diferente y la Nacha, junto con otra mujer apodada La Chata, se encarga de estas redes”.

Fueron casi 40 años los que la Nacha dominó el mercado ilegal de drogas, sin que su nombre sea muy recordado. ¿por qué?

Carey me respondió: “Usualmente las mujeres no buscan tener un imperio de drogas. Pueden tener años trabajando en esta área: la Nacha, la Chata y había otras que encontré por años. Obviamente no eran famosas, pero la razón era que ya tenían dinero, podían mantener a su familia, hijos, la casa, su educación y todo eso. Como mujeres se preguntaban: ¿Por qué voy a buscar más?”.

Compartir
Artículo anteriorCrack tapatío
Artículo siguienteEl Santuario, sin remedios
Testigo y narrador de conflictos del primer cuarto del siglo XXI en México y otros países. Su más reciente libro es Slim (Debate, 2015). Participó en la Comisión de la Verdad de Oaxaca que investigó y consignó a funcionarios por ejecuciones extrajudiciales y actos de tortura. Cofundador de agenciabengala.com.