Diego Osorno examina a Slim

Si usted quiere conocer bien a bien al hombre que está atrás de su recibo de Telcel o de Telmex. Si quiere comprender al dueño de Sanborns. Si quiere saber quién es el que produce los cables que lo proveen de energía eléctrica, que es el mismo el que fabrica la tubería para el agua que le instalaron en casa. O si sólo busca entender cómo un país donde hay más de 50 millones de pobres-pobres permite que exista un hombre con una fortuna de 77.1 mil millones de dólares, entonces tiene que leer Slim: Biografía política del mexicano más rico del mundo (Grijalbo, 2015). El autor del libro se llama Diego Osorno, tiene 34 años, viste como cantante country y es una implacable máquina periodística. Dato tras dato, frase tras frase, Diego construye el mejor retrato que he leído sobre ese ingeniero civil que parece dormir con una calculadora bajo la almohada.

Me consta la dedicada investigación de Diego (tardó casi ocho años en reportear y en escribir). De hecho, cuando la editorial estaba en el proceso de corrección, Diego consiguió sentar a Slim para una entrevista y eso le llevó otros meses de trabajo. Ya leerán las declaraciones del tipo que enamoró a Sofía Loren, del que presume tener una biblioteca enorme con las biografías de Bernard Baruch o de Gengis Kan, del mayor accionista en The New York Times, del dueño de hospitales, cigarreras, petroleras, minas de oro, constructoras, fábrica de bicicletas, líneas de ferrocarriles y de la colección más completa de moldes de esculturas de Rodin.

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Todo lo que ha escrito Diego sobre Slim está sustentado en documentos y en testimonios de viejos socios del magnate (hay una entrevista con Bernardo Gómez, vicepresidente ejecutivo de Televisa, uno de sus principales competidores y enemigos de Slim). No hay glorificación. No hay linchamiento. No hay rumores ni chismes. Lo que hay es periodismo en su estado más puro. Imagino la cara de Slim cuando lea el capítulo donde se relaciona a su padre con la secta Al Kataeb o cuando lea las páginas dedicadas a su hermano Julián, un exagente de la Dirección Federal de Seguridad. En el libro, además de conocer los orígenes del magnate y de sus habilidades matemáticas, queda claro cómo desde Salinas de Gortari hasta López Obrador ayudaron a que Slim encarne hoy la moral neoliberalista.

La vasta información que Diego maneja en este libro es la misma que lo ha llevado a ser el mejor reportero de México. Jon Lee Anderson escribe en el prólogo: “ (…) Sus reportajes y libros de investigación le han puesto a la cabeza de su generación y le han valido un amplio y merecido reconocimiento de la comunidad periodística. Es admirado por su colegas y ha ganado premios. Pero Diego no es periodista de concursos y becas. Lo que le distingue, de hecho, es que es todo lo contrario a eso. Diego se mete a fondo, y en carne propia, en lo que está investigando. Es valiente. (En el libro) Examina a este pashá moderno, símbolo vivo del capitalismo del siglo XXI y a la vez de México: en un país de caciques, Slim es un gigante entre Lilliputs”.

Slim: Biografía política del mexicano más rico del mundo es el libro periodístico del año. Dicen que Sanborns no lo vetará.