El corrido del Chapo

Hace unos días la DEA filtró la versión de que Joaquín Guzmán Loera (a.k.a) El Chapo se escapó de un operativo de la Marina y que, en la huida por la sierra, el capo se lesionó una pierna y sufrió una herida en la cara (cualquiera que esto signifique). Renato Sales, el comisionado Nacional de Seguridad, daba una conferencia de prensa cuando le preguntaron sobre la filtración. Con el convencimiento que tiene un croupier, Sales descartó la historia y la mandó al terreno de la narcoficción. Minutos más tarde, la Secretaría que paga el sueldo a Sales, la de Gobernación, emitió un boletín junto con la Marina y la Defensa Nacional aceptando que, al igual que el corrido de Baltazar, el Chapo también se les peló. Todo esto sucedió a horas de que Televisa transmitiera el video de la fuga del Chapo, sólo que esta vez con audio. Además del rotomartillo que debió oírse hasta Japón, ahora sabemos que el Chapo cantaba que seguía siendo el rey con dinero o sin dinero.

Desde que el Chapo se fugó de nuevo, el gobierno mexicano se ha esmerado en hacernos creer que los actos del capo no necesitan ser lógicos porque, al fin y al cabo, es el villano de la película. Pareciera que Osorio Chong, avalado por Peña Nieto, ha preferido decirnos que el gobierno es un inepto en vez de que es un corrupto, o que el Chapo es un tipo con los huevos bien puestos en vez de explicarnos cómo se puede construir un túnel de 1.5 kilómetros sin que nadie lo notara en el Altiplano. Osorio Chong, que ya estaba en la lona después de la segunda fuga, recibe ahora el escupitajo que le faltaba: la filtración del video (¿O fue el mismo Osorio para sacudirse a esos funcionarios del Gabinete de Seguridad que Peña Nieto no ha querido sacudirse?).

Las preguntas sobre este nuevo narcoespectáculo son muchas:

¿Por qué, por ejemplo, la procuradora Arely Gómez dijo en una comparecencia, y sin que nadie se lo preguntara, que la PGR había detenido al piloto que trasladó al Chapo de Querétaro a la sierra de Sinaloa?, ¿a qué juega el gobierno soltando estos datos? ¿Por qué las autoridades dijeron que el video de la fuga no tenía audio y ahora Televisa las contradice? ¿Por qué la televisora apuñala al tipo que ayudó a ser presidente?, ¿o sólo se trata de una caja china? ¿Estamos viendo un pleito entre el Grupo Atlacomulco y el PRI salinista? ¿Por qué Eugenio Ímaz, el director del Cisen, el que estaba a cargo de la vigilancia del Chapo, sigue en funciones? ¿Por qué Sales, que debe estar mejor informado que Peña, desconocía del operativo donde supuestamente huyó el Chapo? ¿Los gringos están negociando con el capo? ¿Cómo saben la DEA y las autoridades mexicanas que el Chapo está herido?, ¿hay fotos tomadas por los drones con los que dicen le están siguiendo la pisada? ¿Nos están preparando para presentar abatido al Chapo?, ¿o van a arrestarlo con el rostro desfigurado y lo mostrarán a los fotógrafos de la policiaca?

Estamos ante una historia digna de teleserie y de alto rating, ¿a poco no?

Posdata

Leí hace poco a un escribano oficialista. Según él, todo lo que está pasando en México es culpa del magnate George Soros, cuyo pasatiempo favorito es desestabilizar al mundo. Mentira. Todo es culpa de Marty McFlay. Él, con sus saltos en el tiempo, ha provocado muchos absurdos. Uno de ellos es que nuestro presidente sea Peña Nieto. Mañana miércoles 21 de octubre, a las 4.29 de la tarde, McFlay llega a Hill Valley, California. Habrá que ir a reclamarle.

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Ganó el Premio Gabriel García Márquez en 2013. Es tres veces Premio Nacional de Periodismo en Crónica. Autor de "Gumaro de Dios, el caníbal"; "Placa 36", "Entre perros", "El más buscado" y "Chicas Kaláshnikov y otras crónicas".