Con el perdón de Neruda

Me gustas cuando callas porque estás como Duarte,

y ríes desde lejos y la ley no te toca.

Parece que la PGR no te hubiera mirado

y parece que muchos han cerrado la boca.

 

Me gustas cuando callas porque estás como Yarrington,

y te haces el occiso y piden recompensa.

Y ríes desde lejos y la ley no te alcanza,

porque es cómplice y transa y la cola es inmensa.

 

Me gusta cuando callas porque estás como en fuga,

como exgobernador mexicano y muy salsa,

poniéndote bigote, tapando tus verrugas

y sacando un pasaporte con tu identidad falsa.

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Me gustas cuando callas porque estás como Borge,

distante y apestoso como si hubieras muerto.

Y hay quien dice ingenuo que atraparlo urge,

mas lo está buscando un policía tuerto.

 

Me gustas cuando callas porque estás como Peña,

autista y optimista, y a la vista escondido,

no tendrá que escapar cuando termine su ordeña,

pues él ya se ha fugado y sin haberse ido.