Manual del buen príncipe de la basura, por @nacholozano

Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre fue acusado de operar una red de prostitución mientras dirigía el PRI-DF, de golpear a quien le cae mal y hasta de invadir terrenos. Es hijo de Rafael Gutiérrez, el Rey de la Basura, líder de la Unión de Pepenadores, un sabroso aparato clientelar priista que operó junto con su esposa, La Zarina de la Basura, Guillermina de la Torre, hasta que fue asesinado en 1987. Cuauhtémoc heredó el emporio, el hijo del rey, el vengachepacá, el Príncipe de la Basura.

1.  Debes haber nacido en refinada, soberana y majestuosa cuna de basura. Tus padres deben formar parte de la realeza pepenadora de Chilangolandia, de manera que tú, ¡sí tú!, seas el príncipe, no de la canción como José José, sino de La Basura.

2.  Maneja a tu antojo a toda una pléyade de achichincles dentro del PRI-DF y goza de la maquinaria aceitadita que votará por quien tú digas y mandes como desde hace 17 años.

3.  Vuélvete diputado federal y déjate engordar (las alforjas), al fin de cuentas, la única ‘dieta’ que hacen los políticos es la ‘dieta’ que cobran, ¿no? Para conseguir tu curúl deberás usar a una mujer de candidata, una Juanita, luego échala a la basura y toma su lugar.

4.  Contrata un ejército de golpeadores y tal como hiciste en 2004, según te acusaron, agarra a sillazos a priistas como María de los Ángeles Moreno en un consejo de tu partido. Hazte como el Tío Lolo cuando digan que en 2011 tu escudero favorito, Cristian Vargas, el Dipuhooligan (al que hoy hiciste candidato a la GAM), golpeó a la ex priista Rosario Guerra por haberle derramado accidentalmente café en la camisa.

5.  Sueña con ser amo y señor del DF desde la Jefatura de Gobierno. Si Beatriz Paredes en 2012 te hizo a un lado, enójate y cóbrale caro al PRI el desprecio. Hazte presidente local de ese partido.

6.  Invade un predio. Si quieres el de Las Minas en Iztapalapa, ¡adelante! ¡Que la fuerza (de la impunidad) te acompañe!, como diría Yoda.

7.  Si Carmen Aristegui saca tus trapitos al sol como reclutador de jovencitas para que tengas sexo con ellas en tus oficinas presidenciales del PRI-DF, negocia tu libertad. Eso sí, tendrás que dejar ‘oficialmente’ la presidencia del PRI-DF.

8.   Enójate. Véngate. Pon a tu cuate Tonatiuh González como secretario del partido en la capital y sigue dando órdenes.

9.   Usa al PRI y exígele trece candidatos a diputados y jefes delegacionales. Si no te hacen caso, amenázalos con sacarles sus trapitos al sol.

10. Da un golpe maestro: haz que tu mami se vuelva candidata plurinominal del PRI al Congreso de la Unión y doblega al PRI nacional para ello. Saborea tu revancha. A este paso, ¡el reino será tuyo!

(Nacho Lozano)