MANUAL DEL PAPA FRANCISCO EN MEXICO

Este es el manual que deberá seguir al pie de la letra el papa Francisco para visitar México y no pasar tragos amargos. ¡Bienvenido!

  1. Déjenos su guardia suiza

Por el amor de Dios: durante su visita a ‘Ecatepunk’ no cruce mirada alguna con policías estatales del Estado de México. Es que, ¡uy, su Santidad!, si le contara que tienen fama de parecerse a algunos corruptos policías estatales de Veracruz que, como usted bien sabe, secuestraron a cinco jóvenes en Tierra Blanca de los cuales no sabemos nada. Yo no metería las manos al fuego por las policías de los otros estados que visitará, así que para evitarle un viacrucis, mejor nomás écheles la bendición y dígales “adiós” de lejitos.

  1. ¡Desapareció!

Usted llega a un país desaparecido. Sí, somos un país de desaparecidos, desplazados y nazarenos que no le importan a los del poder. Usted llega a un país que tiene un gobierno desaparecido, porque cuando lo llamamos a rendir cuentas se esconde; con instituciones de impartición de justicia que están desaparecidas; con pocos funcionarios honestos o que ya desaparecieron; y ya no le hablo de las instituciones que desaparecieron de la lista de “Instituciones transparentes y que rinden cuentas” porque me da pena.

LEE LA COLUMNA ANTERIOR DE NACHO LOZANO: MANUAL (ABSURDO) DEL AGUA

  1. ¡Tómese selfie!

Antes de despegar de Roma tómele foto a su maleta, porque en el aeropuerto de la CDMX es común que le adjudiquen una maleta llena de droga que ni es suya. ¡Así que aguas… benditas! Tenga cuidado con los autobuses que rentará para transportar a los cardenales y obispos invitados durante su visita. Es que, como usted muy bien sabe, es común el trasiego de droga en camiones de pasajeros. De hecho en Iguala existe la teoría de un quinto autobús que transportaba droga y que habrían tomado los 43 de Ayotzinapa. No lo quiero asustar, pero póngase pilas.

  1. Estamos estrenando

No diga: “Ando en el D.F.” o “Voy pàl D.F.” o “Qué chulo está el D.F.” o “Está de la hostia el D.F.”, porque ya somos Ciudad-de-México (#CDMX pa´sus tuits). Es importante que no se equivoque, porque viera el trabajo y el dineral que nos está costando cambiar de piel. Luego le cuento a detalle el asunto, pero este consejo tiene que ver con las “formas”, porque en términos generales la CDMX sigue teniendo mucho de los podridos “fondos” de los años pasados.

  1. Las visitas tienen sueño

No se le vaya a ocurrir, con-todo-respeto-, tocar el tema de la Casa Blanca con el Preciso. Uy, uy, uy, se arma la de Dios es Padre, literal. Si viera cuántos medios andan bien cuadrados con eso de la línea editorial presidencial. Aquí se cometen conflictos de interés, transas, favores criminales, corrupción y todos esos temas que usted ha estudiado y padecido con su Banco Vaticano. En fin, ¡bienvenido! ¡feliz estancia!