México, el lunes; por @lucianopascoe

Y después de toda la pasión, locura y dinero que se gasto esta elección, ¿qué va a pasar? ¿Con qué país despertaremos el lunes?

En primer lugar despertaremos con un país bipartidista como hace décadas no había. Será, sin duda, un bipartidismo débil, pero real: PRI y PAN acumularán 60% de los votos. Y estarán muy por encima de las otras fuerzas políticas, en particular de la izquierda. El 40% restante estará concentrado en cuatro partidos más, tal vez cinco.

Esta concentración de poder y de representación empieza a demostrar que en el desgaste de la democracia, por cara y escandalosa, beneficia al status quo, y no a una renovación general de la clase política, como los híper políticamente correctos quieren pensar sobre el voto nulo y la abstención.

De este bipartidismo, el PRI quedará como la primera minoría en la Cámara. El desgaste de la presidencia no habrá marcado una gran debacle tricolor, según las encuestas publicadas se estima que perderán sólo cinco puntos entre la votación de EPN y su intermedia.

El PAN será segundo, dándoles condiciones competitivas para 2018 y premiando su capacidad de mantenerse como la única otra alternativa frente al PRI. Lugar ya concedido por un sector grande de la oposición. Sin embargo, siguen sin parecer una oposición marcada y sistemática al gobierno. El lunes empieza el 2018 para el PAN.

El PRD tercero, pero muy lejano y según algunos muy cerca de Morena. Pudieran ser los grandes derrotados en este proceso. Este partido político vive un momento de evolución, que puede irse a pique sino logran consolidarse como una fuerza sólida y confiable.

El cuarto sitio lo disputarán el Verde y Morena. El primero va a colocarse como la fuerza bisagra más valiosa para el PRI, por su fuerza electoral, porque por ellos votan unos que no votan por el PRI nunca y, sobre todo, porque puede ser vehículo de proyectos políticos inviables dentro del tricolor.

Morena es Andrés Manuel y el lunes sabremos de qué tamaño es la estructura lopezobradorista. Y por ende su capacidad de actuación hacia el siguiente proceso electoral. Pero no lo duden, López Obrador está de regreso.

Además de los anteriores, sólo Movimiento Ciudadano y Nueva Alianza conservarán registro. Lo perderán PT, el Humanista y todo apuesta que Encuentro Social –aunque este último ha tenido algunos resultados interesantes en ciertas regiones- perderán el registro y entrarán al grotesco proceso de liquidación que marca la ley.

Los escenarios no perfilan que PRI+PVEM+NA logren mayoría absoluta y que las izquierdas, en conjunto, podrían haber superado al PAN -pero su división no asegura capacidad de operación colectiva en el Congreso-.

El lunes también veremos cómo queda el gremio encuestador, y si su desgaste es real o sólo temporal. Y es que hay mucha variación entre encuestas, diferencias y poca información que explique tales distancias.

De las elecciones estatales llama la atención lo empatadas que están. Y todas están en el rango que los estadounidenses llaman: too close to call.

(LUCIANO PASCOE)