#Josefina

Manual

Primer disparo
2012. Felipe Calderón traiciona a Josefina Vázquez Mota, candidata presidencial de su mismo partido, la abandona a su (mala) suerte mientras su equipo comete error tras error en una campaña (nomás acuérdense de aquel evento en el Estadio Azul, vacío y triste) desastrosa que la hunde en el tercer lugar. Por aquellos días su etiqueta de campaña fue #JosefinaPresidenta.

 

Segundo disparo
Josefina se enojó. #JosefinaEncabronada. La exitosa conferencista (antes de ser política) se sintió lastimada y anunció su retiro de la política. Se fue, pero no se fue: se dedicó a ayudar a los migrantes mexicanos en EUA a través de la organización Juntos Podemos. #JosefinaTodóloga

 

Tercer disparo
Josefina y Juntos Podemos recibieron más de 900 millones de pesos del gobierno de Peña Nieto. Mexicanos Unidos Contra la Corrupción le pidió a Juntos Podemos información sobre esta lana y la organización la dio de manera parcial y manipulada. El escándalo explotó como pañal con regalo dentro sobre #JosefinaMigranteVIP.

 

Cuarto disparo
Síndrome de Estocolmo. Josefina perdona a esa misógina, cruel y sucia política mexicana y anuncia su regreso. Acepta la propuesta amorosa de su partido/verdugo, el PAN, y se registra como precandidata al gobierno del Edomex. La directiva del PAN ha cambiado de tribu y Josefina se vuelve su amiga, insiste en volverlo a intentar. Quiere poder, no sólo dinero. Surge #JosefinaGobernadora.

 

Quinto disparo
Hipótesis se desatan: que si se peleará con Delfina Gómez (Morena) el segundo lugar; que si Josefina trabajará a favor del PRI para fragmentar el voto y evitar que Morena gane; que si Josefina encabeza las encuestas y podría ganar la gubernatura para luego pagarle el favor a Ricardo Anaya (lider de la tribu panista dominante en turno) que sueña con ser presidente de México; o que si a Josefina la harán pedazos por aquel dulce envenenado que le dio Peña Nieto con esos cientos de millones para su fundación. #LadyJosefina

 

Último disparo
Los mexiquenses que llevan años hundidos en un estado hecho mierda no importan. A la clase política local sólo le interesa el poder y el dinero que podrían pasar de unas manos a otras con una facilidad descarada.

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Artículo anteriorEdición impresa: 21/02/2017
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Con 15 años de kilometraje en medios, cree que el rigor de la ironía y la seriedad de la risa pueden hacer un periodismo original.