¿Y por qué seremos tan &#%!$¡! felices los mexicanos?

Si usted pensaba que la situación económica del país, la de su bolsillo, la de la familia, sus condiciones de trabajo suyas de usted, la de sus hijos, la mala calidad educativa, el carácter de su suegra, la inseguridad, las autodefensas, los Templarios, el frío, la Navidad, el desempeño de la selección, el pésimo arranque de los #PUMAS!!!!, los nuevos impuestos, el tráfico, el rostro omnipresente de Manuel Velasco, el vestido de Jennifer Lawrence, la caída del poder adquisitivo, el extraño Doctor Mireles, y todas las linduras juntas debían ser razón suficiente para mermar el optimismo… pues se equivoca.

 2014, y los mexicanos ni tristes ni perezosos (bueno, eso quién sabe). Somos, dicen los que miden estas cosas, muy felices.

¡¡¡¡aaarrrrroooooz!!!!

La más reciente encuesta de BGC Beltrán y Asociados arroja el siguiente resultado: 79% de los mexicanos encuestados dice ser feliz o muy feliz. Punto. Sólo un 20% y cachito se encuentra en la franja de poco o nada feliz. [Y no, no me salgan con eso de que “las encuestas mienten”, que por lo menos son buen termómetro de tendencias.] Tampoco es que sea sorpresa: la misma encuesta muestra una curva estable desde hace 7 años: en 2007, el 81% decía ser feliz; en 2014, el 70%. P’al caso es lo mismo.

¿Y qué nos hace felices? Ahí van las respuestas espontáneas: la familia más cercana (y eso puede abarcar hasta a la prima insoportable); lo que cada quien ha hecho en su vida (somos poco autocríticos, ¿no?); la salud (¿incluirá el uso de ungüentos mágicos para la-colitis-las-úlceras-el-mal-de-ojo-la-migraña-y-cositas-raras-en-sus-partes?); la vida sentimental (no, si querendones sí somos); el trabajo actual (ande, deje de quejarse del jefe, entonces); la situación económica(mmmmhhhh, ya no entendí); y hasta la Iglesia (al fin de ahí… cada quien toma lo que le sirve). Ya no tan felices nos hacen “la manera de ser de la gente en México” (ojo, cada vez nos caemos peor); “el desempeño de la selección mexicana de futbol” (bueno, ¡hay cordura!); el gobernador de cada quien (pssss sí); “la situación de la economía del país” (que curiosamente no se asocia a la propia); ”las condiciones de la vida de la gente en México” (que ciegos tampoco somos); y hasta abajo de la tabla: lo que hacen el Presidente, los diputados y senadores, los partidos políticos. Y claro: pesa mucho para no ser feliz la inseguridad en el país.

#PosSomosFelices

Y somos cada vez más gregarios y menos colectivos.

Pero ese es tema de otra historia.

Ahora: mírese en el espejo, voltee a diestra y siniestra, reflexione. ¿Usted también es feliz? ¿Los de junto lo son?

¡Bingo!

#PosSomosFelices

(Gabriela Warkentin / @warkentin)