Giovanni Piacentini, un guitarrista chiaroscuro

    Giovvani Piacentini presenta su nuevo disco en Departamento

    Piacentini presenta su nuevo disco este 29 de junio a las 20 h en Departamento, ubicado en Álvaro Obregón 154, Roma. El disco estará a la venta durante el concierto

    “La música es mucho más grande que yo y que todos nosotros. Es un patrimonio”, afirma Giovanni Piacentini, un guitarrista mexicano que radica en Estados Unidos y que está en el país para presentar su nuevo disco, Chiaroscuro. Se llama así para hacer referencia a una técnica de pintura del Renacimiento, en la que se hace una especie de juego entre luz y sombras. “Siempre tuve la curiosidad de ver si podía traducir esta técnica a un lenguaje musical. Es como oír luz u oír sombras. Desde niño he tenido como visiones de luces pero que a su vez tienen una relevancia sonora. Siempre quise explorar esta relación entre lo visual y lo sonoro”, cuenta el guitarrista.

    Giovanni es alto y delgado, pero —sin duda— su principal característica es que parece ser muy alegre: tiene una sonrisa todo el tiempo y “sin que haya tomado café”, comenta. Estudió Música en la Universidad de Berkeley y tiene una maestría en Composición. Sin embargo, su amor por este arte se nota en cada palabra que dice.

    Giovanni Piacentini acaba de sacar su nuevo disco, Chiaroscuro

    Cuenta que desde pequeño estuvo rodeado de música, pues sus padres son melómanos. Aunque la escuchaba, nunca se había acercado a un instrumento hasta los nueve años: “Un día, en casa de mi tía, me encontré una guitarra vieja como de mariachi, la agarré, mi tía vio que me gustó y me enseñó el famoso chuntata, lo toqué hasta que me sangraron los dedos. Desde ese momento algo pasó, algo hizo clic. Me gusta pensar que la decisión de dedicarme a esto no la tomé yo, sino el destino. La música, el arte y la guitarra me tomaron de rehén y desde ahí se ha vuelto como una obsesión para bien y para mal”, recuerda Giovanni.

    ¿Es difícil ser guitarrista clásico?

    No me considero así. Comencé tocando la guitarra clásica, pero me he estado alejando un poco de ese mundo porque lo considero muy insular, un mundo que quizá está un poco desapegado de lo que realmente me interesa, que es crear y lograr que mi mensaje llegue a la gente de manera creativa y con un espectro más amplio. Lo que busco con este disco es tratar de presentar la guitarra clásica con una nueva luz.

    ¿Los géneros ponen límites?

    Sí. No creo mucho en ellos. Mi visión artística cae entre las costuras de lo que llaman géneros. Lo que quiero decir es que a alguien a quien le llame la atención el jazz puro le puede interesar lo que hago, al igual que a los guitarristas clásicos. Ese es el mensaje más fuerte de este disco, que cae entre las costuras de diferentes géneros. Cuando digo que soy músico, inmediatamente la gente pregunta qué tipo de música hago. Entiendo por qué existen los géneros, pero me gusta decir que mejor escuchen mi trabajo para no encasillar.

    Has compuesto música para programas de televisión…

    Trabajé haciendo música para la barra de espectáculos de Tv Azteca. Fue un trabajo divertido hasta cierto punto; me pagaban más de lo que gano ahora por componer, pero siempre estaba a merced de un director a quien no le importaba tanto lo que quería decir, porque su propósito era otro. Eso me alejó del ámbito. De hecho, fue muy bueno hacerlo porque me di cuenta de que eso es algo que no me gustaría hacer.

    Giovanni presenta Chiaroscuro en Departamento el 29 de junio

    ¿Hay algún artista con el que te gustaría colaborar?

    Sí, con varios. Me gusta mucho lo que hace en este momento Sigur Rós y me encantaría colaborar con ellos porque están en un proceso muy importante de romper géneros, lo que hace es muy difícil de definir y eso me gusta.

    ¿Cómo es la música actualmente?

    Vivimos en un momento muy interesante. Hay muchísima propuesta, lo cual es bueno, aunque también tiene su lado malo. Estamos escuchando más música que antes, yo soy un vivo ejemplo, porque si no existiera internet, quizá mi música no hubiera podido llegar a tanta gente. Por otro lado, a veces se compromete un poco la calidad de lo que sube la gente. Mi prioridad número uno es que lo que hago tenga la mejor calidad posible.

    En los conciertos me interesa más alguien que genuinamente da una opinión de mi música, sea buena o sea mala, pero que realmente se interesó. A eso le doy mucho más valor que, por ejemplo, a 20,000 seguidores.

    ¿Cómo defines la música?

    Como indefinible.

     

    (Fotos: Cortesía)