Los videos violentos sí alteran el sueño de los niños

Los menores de entre 3 y 5 años de edad evitaron retrasos de sueño, pesadillas y levantarse por las noches al dejar de ver estos videos (16:23)

NOTIMEX

6 de Agosto 2012

Cambiar los videos violentos por material saludable ayuda a eliminar los problemas para dormir de los niños pequeños.

La investigación afirma que existe una asociación entre los contenidos visuales que el niño observa y los problemas para dormir en los menores, por lo que sugiere la sustitución de los mismos.

Un equipo de investigadores, encabezado por Michelle M. Garrison, de la Universidad de Washington, realizó una prueba y cambió el tipo de videos y programas de televisión comúnmente vistos por niños de 3 a 5 años de edad.

En el estudio, llamado “El impacto de una intervención con el uso de medios de comunicación saludables en el sueño de los niños de Preescolar”, participaron 565 familias de Seattle.

La mitad de las familias recibió una visita a su domicilio y seguimiento durante más de 6 meses a través de llamadas telefónicas y correos desde un administrador de casos que trató de ayudar a encontrar maneras de reemplazar los contenidos violentos e inapropiados para la edad de los niños por material educativo y pro social.

Los padres también fueron alentados a ver la televisión y videos junto a sus hijos.

Los investigadores evaluaron cuánto tiempo transcurría para que pudieran los niños conciliar el sueño, despertares nocturnos, pesadillas, dificultad para despertarse y cansancio durante el día.

El problema más común fue el retraso del sueño, en el 38% de los casos, con un mayor efecto entre aquellos niños con altos niveles de exposición a la violencia al inicio del estudio.

Sin embargo, durante el seguimiento se redujo la probabilidad de presentar “cualquier problema del sueño”, con una tendencia hacia una disminución en el efecto de la intervención en el tiempo.

Los resultados sugieren que la relación entre el uso de los medios de comunicación y los problemas del sueño del niño es, en efecto, causal y que tanto padres como médicos deberían considerar las opciones de medios saludables en la prevención o el tratamiento de los problemas del sueño infantil.