Por mis pistones | El penúltimo y nos vamos

Mostrang

 

Cuando eres un amante de los autos invariablemente buscas tipos como tú, que compartan tu afición, pero sobre todo que te apoyen en tus locuras (siempre se agradecen los malos consejos). Una noche cotorreando con esa pandilla se me ocurrió una idea millonaria, o fue lo que pensé en ese momento, a lo que comenté: “Cómo verían uno de los nuevos Mustang arreglado hasta el tope: carrocería suspensión, rines, llantas, transmisión, motor… ¡todo!”.

Ese fue mi sustancial aporte en una plática entre mis amigos mientras devoraba mis molletes con tocino, pico de gallo y un Sprite Cero (porque si no me ahogo). Ante el marcado desinterés inicial de aquellos rufianes, utilicé el recurso que nunca me ha fallado. Sí, el mencionar que la potencia buscada es de: “750 hp perros”. ¡Una vez más funcionó!

El hecho de modificar un auto y meterle el mismísimo “diablo” no es nada nuevo para mí. Lo que sí lo será es llevar esta aventura al siguiente nivel de comunicación, hoy tan compleja y variada (hasta parece que sé de esto).

El empezar un proyecto de este calibre es siempre emocionante y lo digo porque siempre me pasa: al ver el auto en vivo sentí esa mezcla de adrenalina y miedo, solo comparable a los 10 segundos antes de una patada de “kick-off”.

 


Estoy muy emocionado por compartir esta locura con ustedes. Les va a tocar lo sufrido que es meterte a modificar radicalmente un auto, para luego pasar del sufrimiento al orgullo cuando recibes sugerencias, apoyo y felicitaciones de la banda.

Sigan los avances en todas mis redes sociales, pues las entregas serán muchas y muy divertidas. Obvio, con toque “frankymostrero” en todo momento.

Así que ya saben, si en un semáforo escuchan el rugido inusual salido de una bestia Grabber Blue con un tipo muy feo conduciéndolo, no se asusten, soy yo a bordo del gran #Mostrang – Más en: @frankymostro