Chilangos resistentes a precontingencias

Las seis declaratorias de precontingencia ambiental ocurridas durante los meses de abril y mayo no han afectado de manera extraordinaria la salud de los capitalinos, dice Víctor Kawas, de la Secretaría de Salud Pública del DF (SEDESA).

Incluso, el reporte de los primeros cuatro meses del año sobre enfermedades respiratorias entre los chilangos presenta una disminución de casi 3 mil casos respecto al mismo período de 2012.

La cifra total del reporte de la SEDESA sobre enfermedades respiratorias –ocasionadas por la contaminación y otros factores- en el primer cuatrimestre de 2013 asciende a 795 mil 971 casos.

En el mismo período de 2012, hubo 798 mil 767 personas que acudieron a los distintos centros de salud para tratar problemas respiratorios.

“No hay una variación importante –explica Kawas- pero quizá lo que tendríamos que determinar es si 200 mil casos de enfermedades respiratorias al mes, son muchas o pocas para una ciudad como el DF”.

RESISTENTES A CONTAMINACIÓN

En entrevista en el estudio de Más por Más, el director de epidemiología de la SEDESA argumenta que la exposición diaria a la contaminación a la que está acostumbrada un capitalino, pudiera ser un factor para entender por qué la precontingencia no ha aumentado los casos de enfermedades respiratorias.

“La ciudad de México es una zona normalmente contaminada y parece que la gente tiene un proceso adaptativo a ese ambiente”, dice el funcionario.

Sin embargo, Kawas advierte que el gobierno sí debe seguir haciendo esfuerzos para reducir la contaminación y mejorar la calidad de vida de los capitalinos.

RECOMENDACIONES

En caso de presentarse nuevas declaratorias de precontingencia, la SEDESO recomienda no alarmarse y tomar en cuenta las siguientes indicaciones:

Los niños y adultos mayores son más vulnerables a la mala calidad del aire. No hay que dejarlos salir al aire libre de forma innecesaria.

Evitar ejercitarse al aire libre; si se insiste en hacerlo, buscar parques o lugares con poco flujo vehicular.

Tomar muchos líquidos.

Consumir frutas (vitamina C) y verduras (vitamina A).

Los cubrebocas no son útiles en estos casos.

(MANUEL LARIOS)