Chilangos usan plantas anticáncer

Los remedios tradicionales quedaron en el pasado por el poco sustento científico que le otorga la medicina moderna, pero hay algunos compuestos naturales que podrían resultar más útiles y menos agresivos que los usados en la actualidad.

Éste es el trabajo que ha emprendido Pedro Hernández Ramírez, estudiante de la UNAM y becario del Programa Universitario México Nación Multicultural, quien utiliza la planta Asclepias Curassavica L. para prevenir el cáncer y mejorar sus tratamientos.

Un proyecto viable

El objetivo es utilizar las propiedades antioxidantes para reducir el riesgo de padecer una neoplasia, ya que diversos estudios internacionales han demostrado que son beneficiosos en cuanto a la prevención, pero no cuando ya está diagnosticado.

Aún así, Hernández Ramírez se encuentra atento para desarrollar una terapia antioxidante con otros elementos de la misma planta que permita atacar solamente las células afectadas y no otras áreas del organismo, como sucede con los procedimientos médicos actuales.

Camino por delante

Esta herbácea se caracteriza por tener más de 50 nombres comunes, entre los que se encuentran: cancerillo, revienta muelas, mata gente, burladora, cresta de gallo, y es utilizada en la medicina tradicional por sus propiedades antiinflamatorias, anestésicas y antitumorales.

El siguiente paso consiste en hacer las pruebas pertinentes en modelos humanos, porque la respuesta a muchas enfermedades se encuentra en la medicina tradicional, aunque el veracruzano que emigró a la Ciudad de México está listo para seguir logrando más resultados.

(IGNACIO GÓMEZ)