Ojos que no ven, manos que permiten leer…

Rodrigo Telón no puede usar sus ojos para leer, perdió la vista –casi en su totalidad– después de pisar una mina tipo Claymore durante la guerra civil de Guatemala, su país natal.

 Eso no le impide ser uno de los visitantes más frecuentes de la sala para personas con discapacidad visual de la Biblioteca de México “José Vasconcelos”, que se ubica a un costado de la Ciudadela y de la estación del Metro Balderas.

El guatemalteco de 56 años, quien también perdió su brazo izquierdo y tres dedos de su mano derecha, llegó a la Ciudad de México en diciembre de 1982 como refugiado de guerra; entonces tenía 23 años.

“Me tardé como tres meses en aprender braille”, cuenta Rodrigo, mientras Gustavo, el encargado de la sala para personas con discapacidad visual de la Biblioteca de México, elige los audiolibros que le prestará hoy para que pueda realizar sus tareas y continúe con sus estudios de preparatoria.

Esta sala comenzó a funcionar en 2012. Hoy la visitan, en promedio,  30 personas al día. Aquí los bibliotecarios no sólo buscan libros, también leen algunos textos a los usuarios, les programan audiolibros o identifican los títulos que están escritos en braille.

La sala, que cuenta con instalaciones accesibles para las personas con cualquier tipo de discapacidad, tiene entre su acervo más de 600 títulos de libros escritos en braille, un sistema de lectura y escritura creado en Francia durante el siglo XIX.

En la Biblioteca José Vasconcelos, que se encuentra a un costado de la antigua estación de trenes Buenavista, también hay una sala donde los usuarios pueden escanear el texto para convertirlo en audio, imprimir libros en braille o leer en este formato uno de los 759 títulos de los volúmenes disponibles.

LIBROS QUE NO SE VEN

En la Ciudad de México, alrededor de 120 mil personas padecen algún tipo de discapacidad visual, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI).

Esta población cuenta con muy pocos espacios para poder acercarse a un libro. Incluso, la producción editorial no mira a las personas ciegas que leen en braile. Menos de 5 % de lo que se publica en el mundo es material dirigido a esta población, de acuerdo con datos recabados por Luis Hernández Cruz, director general de la asociación civil Discapacitados Visuales.

Hernández Cruz explica que la mayoría de los libros escritos en braille tienen fines académicos. Son excepcionales las publicaciones de ficción escritas en este lenguaje. “Hace falta mucho para fomentar la lectura en braille”, señala.

La asociación que dirige Hernández Cruz tiene entre sus objetivos impulsar la producción editorial enfocada a personas con discapacidad visual, no solamente creando textos en braille, sino utilizando técnicas como los audiotextos o macrotipos, estos últimos son textos con letras impresas a un mayor tamaño que el tradicional, para que puedan ser leídos por personas que presentan una debilidad visual.

Algunos de los libros impresos por la asociación Discapacitados Visuales, como Alí Baba y los cuarenta ladrones o El Código da Vinci, se pueden encontrar en los estantes de la sala adaptada para las personas ciegas que visitan la Biblioteca de México.

Uno de los proyectos editoriales recientes, apoyados por la asociación Discapacitados Visuales, es Sensus, el primer cómic escrito en braille en México y Latinoamérica, cuyos autores son Jorge Grajales  y el  ilustrador Bernardo Fernández, BEF.

Desde su lanzamiento, en diciembre de 2014, se han impreso tres ediciones, cada una de mil ejemplares, distribuidos en librerías, tiendas de cómics, así como en instituciones que atienden a personas ciegas.

Kenny Vianey es una de las personas  que agradecen la creación de este tipo de contenidos, enfocados a los lectores jóvenes. Ella perdió la vista durante la infancia; hace un par de años, aprendió el sistema braile.

“Empecé a leerlo (el cómic Sensus) y me recordó mi propia historia, porque como los personajes, yo también estoy saliendo adelante”, asegura la joven.

Kenny había perdido la esperanza de encontrar libros para ella, por eso dejó de visitar la Feria del Libro del Zócalo de la Ciudad de México, donde no hallaba  libros escritos en braile.

Ahora, Kenny ya tiene un cómic hecho especialmente para sus dedos.

PARA SUS DEDOS

En la Biblioteca de México se pueden encontrar varios contenidos para personas con discapacidad visual. Hay títulos de novelas como La Bella y la Bestia, El Gato Bandido y textos de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) para aprender a presentar quejas por discriminación.

LEER EN BRAILLE

Este sistema de lectura y escritura se basa en un símbolo formado por seis puntos.

Este signo sólo permite 64 combinaciones de puntos; las cuales se utilizan para tener toda la variedad de letras y números de cada idioma.

También se utilizan los llamados “símbolos dobles”, los cuales se usan para, por ejemplo, indicar que una letra es  mayúscula.

En este sistema de escritura y lectura, un mismo símbolo puede llegar a tener diferentes significados si  está solo o precedido por alguno de los símbolos dobles.

DATOS QUE TE INTERESAN
*759 títulos en braille hay en la biblioteca José Vasconcelos.
*600 títulos en braille se encuentran en la Biblioteca de México.
*97 títulos en braille hay  en la página de Bibliotecas de la UNAM.
*3 mil copias  se han impreso del cómic Sensus.
*1784 Año en que se crea, en Francia, el primer centro educativo para personas ciegas.
*1821 Se crea el sistema Barbier, basado en puntos; este es mejorado por Luis Braille.
(Ignacio Gómez)