“Sexualidad y discapacidad” por Paulina Domínguez

En México, aproximadamente el 10% de la población vive con una discapacidad evidente, y un 60% más vive con alguna enfermedad que en un momento de su vida puede causar una secuela discapacitante.

Todos los esfuerzos de la familia se concentran en la recuperación y en normalizar la vida de la persona con discapacidad en todas las áreas de su vida, pero normalmente la sexualidad acaba por no tomarse en cuenta.

En ocasiones se da por hecho que su sexualidad no puede ser plena, pero no hay nada más lejos de la realidad.

Para una persona con discapacidad, hablar de sexualidad puede provocar pensamientos de imposibilidad o frustración.

La sexualidad es un impulso vital esencial para el desarrollo y ajuste de la personalidad.

El sexo contribuye a mejorar su calidad de vida en todos los aspectos y en todas sus dimensiones: bienestar emocional, relaciones interpersonales, desarrollo personal, etc.

La ausencia de intimidad puede tener efectos devastadores en una persona con discapacidad y puede agravar sus problemas de salud.

Los tres mitos sobre la sexualidad en las personas con discapacidad:

-Se piensa que no tienen inquietudes sexuales.

-Son Asexuales.

-Se cree que no pueden dominar su instinto tan fuerte.

Las personas con discapacidad, son como tu y como yo, seres integrales y no personas que tienen que “aprender” a vivir una sexualidad diferente.

Todos tenemos derecho a una vida sexual satisfactoria.

¡ANÍMATE Y OPINA!

paudominguezs2013@gmail.com

*Paulina Domínguez es especialista en temas de discapacidad y derechos de personas con capacidades diferentes

(PAULINA DOMÍNGUEZ)