Eduardo Rabasa satiriza al mundo godín en su nueva novela

Eduardo Rabasa presenta hoy Cinta negra, su novela más reciente, editada por Pepitas de Calabaza. La cita es a las 19 horas, en el Centro Horizontal

La segunda novela de Eduardo Rabasa, titulada Cinta negra, es una historia que le tomó cuatro años construir y que lo sumió en un ritmo de vida frenético, que “desmadró su vida un poco”. El protagonista es Fernando Retencio, quien trabaja en Soluciones, una empresa dedicada a resolver cualquier tipo de problemas. El sueño de su vida es alcanzar la “cinta negra”, un misterioso rango que, supone, está directamente relacionado con la felicidad, la superioridad y la superación.

“Lo que me interesaba explorar es qué pasa con esta gente que, de alguna manera, se convierte a este credo corporativo y enfoca toda su vida y toda su energía en el fondo a nada. Por eso, en el libro nunca queda claro qué es la ‘cinta negra’. Ni siquiera el protagonista sabe muy bien. Son estas metas que orientan la vida y que borran todo principio ético, todo principio moral, todo principio familiar”, dice el fundador de la editorial Sexto Piso.

Para hacerlo, eligió la sátira: “A mí lo que me gusta mucho de ese género (con gente que lo practica muy bien como Don Delillo e incluso Orwell) es que no está vinculado a un registro específico de la realidad, lo cual te concede mucha más libertad. Cuando tuerces o doblas o llevas a un límite absurdo cierto fenómeno de la realidad, si acaso está bien hecho, creo que el resultado arroja muchísima más luz sobre lo absurdo cotidiano que, como estamos inmersos en ello, no somos capaces de ver”.

Sobre las obsesiones actuales de la sociedad, Rabasa dice: “Yo no quería que fuera todavía un libro del smartphone y las redes y todo eso… Pero creo que en la actualidad esa es la ‘cinta negra’: la versión idealizada, narcisista, que tenemos de nosotros mismos a través de las redes, de Facebook, del teléfono… Creo que se ha vuelto una cosa muy autorreferencial, de cada quien en su capullo de satisfacciones inmediatas y básicamente contemplando la imagen de sí mismo, alimentada falsamente por uno mismo a través de las redes. Pienso que, desgraciadamente, es a lo que estamos consagrando la vida”.

A diferencia de su novela anterior (La suma de los ceros, publicada en 2014 por Sur+ en nuestro país y por Pepitas de calabaza en España), la prosa de este libro es mucho más ágil: “La escritura de La suma… es un poco más barroca. Un poco más abigarrada. Creo que es un vicio normal en una primera novela. Por inseguridad o por inexperiencia buscas recargar las cosas o incluso presumir qué tan listo eres. Lo cual, al final, es una estupidez, porque quedas como lo contrario. Como tonto, pretencioso. Creo que hay más de eso en La suma… y aquí, quizás por mayor experiencia, o quizás por mayor seguridad, creo que todo fluye un poco más”.

Mientras que sobre su experiencia como novelista, dice: “Hay dos grandes momentos: el de la escritura y el de la publicación, que es cuando lo compartes. La verdad me siento mucho más cómodo en el primero. La escritura es, por definición, realmente un espacio muy íntimo, de mucha soledad. También tiene su parte tortuosa, pero está relacionada con la exploración personal. De repente llegas a cosas que no sabías que pensabas. Y esa parte, relacionada con lo misterioso, es muy estimulante para mí”.

Y sobre los objetivos etéreos de la sociedad chilanga, Rabasa señala: “La CDMX es muy grande y muy diversa. Lo digo por lo siguiente, creo que para un amplio porcentaje de la población, la ‘cinta negra’ es sobrevivir. Pagar la renta, comer… Para muchos, la ‘cinta negra’ no trasgrede lo básico, porque no tienen de otra. Y más allá, creo que todos tenemos nuestra ‘cinta negra’ que, en muchos casos desgraciadamente, se vincula con lo del libro”.

La Cinta negra se presenta este jueves, a las 19 horas, en el Centro Horizontal (Colima 378, col. Roma). En el evento participarán la actriz Sophie Alexander-Katz y el escritor Felipe Restrepo.

Los 10 libros favoritos de Eduardo Rabasa

Una lista sin un orden en particular

1. 1984, de George Orwell
2. Ruido de fondo, de Don DeLillo
3. La campana de cristal, de Sylvia Plath
4. Los viajes de Gulliver, de Jonathan Swift
5. Opiniones de un payaso, de Heinrich Böll
6. Modos de ver, de John Berger
7. Pequeñas doctrinas de la soledad, de Miguel Morey
8. Los años falsos, de Josefina Vicens
9. The Dream of a Common Language, de Adrienne Rich
10. Domar a la divina garza, de Sergio Pitol

Fotos: Lulú Urdapilleta