Fernanda Tapia: ajonjolí de todos los medios

¿La gente se ha espantado con Chichis pa’ la banda?
La obra es disruptora y provocadora; trata de desacralizar las carnes. En un país en el que estamos acostumbrados a pedir chichi todo el tiempo, es hora de que ya dejemos de cargar nosotros al hijo de 50 que nos sigue llevando la ropa a lavar, o al futbolista que no mete goles, o al funcionario que no funciona. Queremos agarrar las riendas de todo: de nuestro cuerpo, de nuestra sexualidad y también de nuestra conciencia. A la obra entran con la guardia muy arriba y la van bajando poco a poquito.

 

 

¿Qué onda con los que le siguen llevando la ropa a lavar a su mamá?
Ya hay neohombres, pero son apenas el 13%, lo demás son neomachos, los que van al súper pero porque saben que ahí se pueden ligar viejas. El discurso machista ha cambiado, pero ahí sigue hasta el tuétano. Te cuento uno: una amiga me dijo “Necesito a un hombre que exprese sus sentimientos”, y una vez me habla a las tres de la mañana para decirme “Oye, me habló llorando… ¿no será gay?”. Esta misma chica ya se iba a casar y me dijo “Yo voy a trabajar también, él no tiene ningún problema… y aunque lo tuviera”, y le digo: “¿Y cómo se van a repartir los gastos?”, y ella “Aaaah no: ¡a él le toca mantener la casa!”. O bien, cuando hay una mesa de mujeres, llega un caballero y les dice “¿Por qué tan solitas?”. ¡Chinga tu madre!

¿Has tenido que pasar algún trago amargo en tu carrera por ser una destrampada?
Sí, claro. Por ejemplo, tuvimos que cerrarle al escote en El Almohadazo, no por censura de la empresa, sino porque los de ventas no podían venderlo. Los clientes eran muy persignados. Ahora ya parece que la censura ni siquiera la ejerce el gobierno, sino los patrocinadores.

Tú dices lo que se te da la gana y sigues en todos lados, ¿cómo le haces para que no te corran ni te censuren gacho?

Yo creo que soy como la humedad. Y tiene que quedar bien claro que es tu postura y no la de los medios que te prestan el foro. Además, hay que tratar de ser muy parejo, aceptar posturas de otros, entender que no es forzoso ni que yo te convenza ni que tú me convenzas, que haya derecho de réplica. También hay que saltarnos la censura; por ejemplo, en Radioactivo diario nos escuchaba el hijo del presidente Zedillo… entonces diario estábamos en el departamento jurídico.

¿Cuál es la chamba más rara que has hecho?
Lo que más difícil fue Wicked. Fue totalmente distinto a lo que yo soy en la vida cotidiana: tuve que ser disciplinada y atenerme al parlamento. Pero fue cumplir un sueño de infancia. También difícil pero muy gratificante es Hacer el bien, porque te vas a ir a meter a otros Méxicos, que o no sabes que existen o quieres ignorar que existen. Pero he sido hasta recogebolas de canchas de tenis. Y una vez tuve un programa que se llamaba La porra de Menudo. Hay cosas que sí no haría: anunciar cigarrillos ni madreeeees, y ciertos partidos políticos, tampoco.

¿Qué proyectos traes pendientes?
Tengo una colección de casas de muñecas y miniaturas impresionante. Algún día voy a abrir ahí la galería para que la gente se pueda verlas.

¿Y qué onda con fernandatapia.tv? ¿Es tu plan para terminar de conquistar los medios?
Es otro espacio compartido, se llama “El muro de la Tapia”, donde el que quiera va a poder colgar sus cosas. El lema es “Raya el muro pero no te manches”. Yo presto el nombre, presto el muro y que la gente se explaye. Es lo chido, porque México es la realidad de todos.

 

 

(Tamara De Anda)