La CDMX en el tiempo: la Santa María la Ribera

Dentro de la delegación Cuauhtémoc se encuentra una de las colonias más antiguas y poseedora de una gran belleza arquitectónica. Desde 1861 los planos de la colonia Santa María la Ribera empezaron su historia, albergando a la naciente clase media de la ciudad. 

Este lugar fue el primer punto de la ciudad que contaba con todos los servicios como escuelas, parques públicos, mercados, pavimentación y alumbrado público, además sus calles y demarcaciones estaban exactamente ubicados. Conoce cómo el tiempo a pasado a través de algunos de sus edificios más representativos.

 

Antiguo Instituto Geológico Nacional

uno-santa-maria-la-ribera

pormas-santa-maria-la-ribera

Imagen de principios del siglo XX en la que figura el antiguo Instituto Geológico Nacional. Construcción emblemática de la zona, este inmueble sigue orgullosamente en pie hasta nuestros días frente a la Alameda de Santa María la Ribera, ahora como sede del Museo del Instituto de Geología de la UNAM.

 

Antiguo Instituto Geológico Nacional

foto-dos-santa-maria-la-ribera

foto-dos-maspormas-santa-maria-la-ribera

La etapa final de la construcción del Instituto Geológico Nacional, obra del arquitecto Carlos Herrera. El inmueble se conserva hasta hoy, y alberga el Museo del Instituto de Geología de la UNAM. La toma fue realizada desde la Alameda de Santa María la Ribera.

Museo Nacional de Historia Natural

_santa-maria-la-ribera

maspormas-santa-maria-la-ribera

Una postal de los años treinta en la que se aprecia el entonces Museo Nacional de Historia Natural, mejor conocido como Museo del Chopo, en la colonia Santa María la Ribera, visto desde la calle de Héroes Ferrocarrileros.

Casa de los Mascarones

foto-siete-santa-maria-la-ribera

foto-siete-maspormas-santa-maria-la-ribera

La antigua Casa de los Mascarones ubicada en la Ribera de San Cosme, en la colonia Santa María la Ribera,  en una imagen de los años veinte. El ícono de la cercana estación del Metro San Cosme representa uno de los balcones que adornan este famoso inmueble.

(Fotos: Lulú Urdapilleta y MxM)

Compartir
Artículo anteriorUn festival para los de buen diente
Artículo siguientePara la cruda nada como una barbacoa
Estudiante de periodismo en Fes Aragón (UNAM). Observadora empedernida, no me gusta la rutina. Siempre quiero aprender más y de todo.