Visualizar la pobreza a través de historias con rostro

Un colectivo de periodistas da cuenta de la vida de 12 mexicanos que despiertan sólo para sobrevivir a la realidad

Personas, historias y rostros que ahora retratan la pobreza extrema con la que más de 10 millones de mexicanos viven día tras día. Ésta es la base de Los 12 mexicanos más pobres, un proyecto periodístico organizado por el colectivo de cronistas iberoamericanos Cuadernos Doble Raya, donde a través de entrevistas, videos, fotogalerías y un libro electrónico e impreso —que se lanzará oficialmente el 14 de abril— se pone en evidencia uno de los temas pendientes más importantes de la sociedad mexicana.

Con la lista de los multimillonarios de Forbes como referencia antagónica, el grupo desarrolló la idea a partir de cifras precisas y una metodología basada en el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, de donde Salvador Frausto, coordinador del plan y fundador del colectivo organizador, cuenta que se extrajeron los datos para determinar cuáles son los 10 estados más pobres del país, y posteriormente, las comunidades.

Marisol Rivera Huitrón, estudiante de 16 años de edad, originaria de Nocupétaro, Michoacán, quien trabaja por techo y comida.
Marisol Rivera Huitrón, estudiante de 16 años de edad, originaria de Nocupétaro, Michoacán, quien trabaja a cambio de techo y comida.

 

En cuanto a la selección de los personajes que ejemplifican el problema, el primer paso fue una revisión de expedientes y estudios nacionales e internacionales que, luego de muchas barreras y filtros, permitieron a los reporteros identificar casos en situaciones extremas: personas que pasan días sin comer, que buscan sobrevivir con un peso al día o que curan sus dolores estomacales con agua hervida.

Bajo su experiencia como editor y reportero, Frausto se aseguró de que el proyecto contara con una visión completa del tema, conjuntando equipos especializados para cada lugar visitado: un reportero, un camarógrafo —la mayoría con formación de cineastas— y un fotógrafo, todos enfocados en la historia y dedicados a mostrarla desde todos sus ángulos, a 360 grados.

 

Crisanto Hernández de la Cruz, campesino de 53 años de edad que sueña con algún día tener una vivienda de concreto en Xochiatipan, Hidalgo.
Crisanto Hernández de la Cruz, campesino de 53 años de edad que sueña con algún día tener una vivienda de concreto en Xochiatipan, Hidalgo.

 

Dentro de los objetivos que mueven este innovador proyecto, la búsqueda de equidad es el número uno. “Visualizar la pobreza que hay en el país a través de historias con rostro”, dice el periodista, para luego recalcar otro de los puntos débiles de México como uno los 25 países con más desigualdad en el mundo.

Barreras sociales, como la falta de educación y de oportunidades por vivir en comunidades rurales, se hacen visibles detrás de cada narración. “Muchos de los personajes del proyecto no están en programas sociales porque no hablan español, lo que les impide comunicarse cuando la gente del gobierno se acerca con programas federales como Prospera”, explica Frausto. Los 12 mexicanos más pobres se crea en conjunto con las asociaciones Ojos de Perro Contra la Impunidad y OXFAM México, esta última dedicada a hacer trabajo de corte social y a brindar ayuda a la gente en condiciones de extrema pobreza y vulnerabilidad.

El proyecto busca expandirse próximamente con convocatorias para reunir firmas y pedir, entre otras cosas, que el Congreso modifique cuestiones relacionadas con la falta de oportunidades, de igualdad y educación, así como rendición de cuentas en cuanto diversos programas sociales y si realmente favorecen o no a los más necesitados.

En Huimanguillo, Tabasco, Juan Manuel Díaz Salazar, cortador de limón de 34 años de edad, sólo conoce la pobreza e intenta sobrellevarla junto a su esposa Janette y sus tres hijos.

Fotos: Cortesía colectivo Cuaderno Doble Raya.

 

 

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Periodista en una feliz relación amorosa con la música. Chilanga hasta el tuétano que vive por lo que ama, ama todo lo que vive, y usa Snapchat de manera compulsiva. Pregúntale lo que quieras de cultura pop.