Siete museos que no conocías

Ramones Casa Club


Morelos Mz. 2 Lt. 27, Piedra Grande, Ecatepec; 55 3122 1925; deedeeramone_jam@hotmail.com.
Martes de 13 a 20 h, domingo de 15 a 19 h.
FB: RAMONESCASACLUB
Alejandro Garrido, El Roka, no sólo es fan y coleccionista de Los Ramones, sino que hizo migas con Arturo Vega, el quinto Ramone, quien antes de su muerte le cedió piezas valiosísimas para su gran proyecto: un museo dedicado a su banda favorita. Desde hace dos años es una realidad, y se exhiben bootlegs, gafetes de giras internacionales, pins oficiales y piratas, tenis, camisetas y carteles de las pocas veces que se presentaron en México, entre otras curiosidades. En este espacio también se organizan toquines de punk. Es un lugar alucinante, vale muchísimo la pena. Llegar es complicado, llama antes para que te den indicaciones precisas.

Salón de fiestas La Doña / Museo de María Félix

Oriente 166, Moctezuma 2da. sección; 5785 4546; salonmariafelix@hotmail.com.
Previa cita.
www.salon-de-fiestas-la-dona.mx
Los dueños se autodenominan fans número 1 de La Doña. ¿Y quién podría cuestionárselos, si son propietarios de este salón de fiestas temático que, al mismo tiempo, funciona como museo? Tiene una colección de más de 15 mil fotografías, algunas autografiadas por María Félix, objetos que pertenecieron a la actriz, carteles de películas, piezas de vestuario y hasta una copia de su acta de nacimiento. Visitarlo es un deleite… ¡y qué ganas de rentarlo para una fiesta!

Museo de Figuras de Cera de la Villa

Calzada de los Misterios 880, Tepeyac-Insurgentes; 5781 9455.
Lunes a domingo de 9:30 a 20 h.
En cada ciudad turística hay un museo de cera, ya sea sucursal de Madame Tussauds o una versión propia, como nuestro Museo de Cera de la colonia Juárez. Pero el mero bueno del DF, el que tiene más historia (¡abrió hace más de 60 años!) y que tiene personalidad única es éste, a cargo de la familia Neira y ubicado a un costado de la Basílica de Guadalupe. Aquí se exhiben figuras de personajes como Pedro Infante, Benito Juárez, San Martín de Porres y, cómo no, la Virgen de Guadalupe, que en su versión de cera aparece blanqueada y maquillada como para salir en la portada de una revista. También hay arquetipos urbanos populares: el borracho, la prostituta, la madre abandonada. El lugar es oscuro, frío y tenebroso. Te vas a sentir como en set de película de terror.

Museo del retrato hablado
Av. Universidad 1330, depto. 1502, Coyoacán; 5659 6015. Previa cita.
Primero vas a pensar que te vacilaron: ¿de verdad hay un museo en este edificio de departamentos? Cuando llegas al piso 15, verás una puerta que tiene un letrero hecho a mano: “MUSEO”. Detrás de ella encontrarás a Sergio Jaubert, un hombre que dice haber creado el sistema de reconocimiento de criminales a través del retrato hablado. En otros tiempos, su colección de retratos estaba desplegada por cada rincón del departamento; hoy está guardada y hay menos material en exhibición. Pero lo mejor es platicar con él: tiene miles de historias y va a leerte el rostro, es decir, intentará descifrar tu personalidad a partir de tus rasgos. ¿Le atinará?

Museo del tatuaje

Insurgentes 221 Tercer piso; Roma
Lunes a sábado de 11 a 19 h.
Fundado por Tony Chacal Serrano, tiene una amplia colección de artículos relacionados al arte del tatuaje. Y no hablamos solamente de revistas o fotografías, aquí también puedes hallar diversos tipos de máquinas, que van desde improvisadas hasta las más profesionales, bocetos, actividades y cursos que buscan retirar los estigmas que aún existen sobre el mundo del tatuaje. El museo tiene dos salas; la primera da muestra de los infinitos estilos del tatuaje a nivel mundial, mientras que la segunda está enfocada a contar la historia del tatuaje en México.

Museo del Tiempo

Callejón Congreso 22, Centro de Tlalpan.
Lunes a viernes de 10 a 14 h y 16 a 20 h, sábado de 10 a 14 h. Previa cita al 5513 3310 o al 1315 0482.
El nombre de este museo es digno de una novela, pero sus piezas cuentan una historia todavía más interesante: la historia del tiempo y su medición. Este lugar se dedica a la reparación, restauración y exhibición de relojes antiguos, pero decir que cuenta únicamente con estos artefactos resulta injusto, porque en la colección es posible encontrar pianolas, fonógrafos, radios y cajas musicales, vitrolas y una variedad de objetos antiguos que, efectivamente, parecen dar cuenta del tiempo en el que fueron creados. En total, son más 1200 objetos antiguos reunidos por el propietario y dueño del museo, Markus Frehner.

Museo del Telégrafo

Tacuba 8, Centro Histórico.
Martes a domingo, de 10 a 17  h.
Es muy fácil que no te des cuenta de su existencia: está escondido en un ala del Museo Nacional de Arte. Pero vale mucho la pena que te asomes: el lugar es esplendoroso, con unos murales en los techos que te dejará dolor de cuello por los largos minutos que dedicarás a verlos. La colección reúne telegramas, telégrafos, una oficina telegráfica y hasta un poste (con muñeco vestido de trabajador que repara algo). Sin sentirlo, aprenderás cómo funcionaba este medio de comunicación y, además, sin sufrir las aglomeraciones de su vecino: apenas recibe 500 visitantes al día.