Un vistazo a la Cabeza de Juárez

Si hiciéramos un certamen de antibelleza para premiar a los monumentos más feos de la ciudad, a fuerzas quedaría entre los finalistas la Cabeza de Juárez. Es tan, pero tan gacha, que hasta inspiró uno de los íconos del Metro más chapuceros: el de la estación Guelatao. ¿O será que los equivocados somos nosotros y juzgamos la obra pública según parámetros estéticos arbitrarios e irreales? Como sea, esta esperpéntica estructura, colocada en medio de un parque reseco y rodeada de vías rápidas, es uno de los emblemas del oriente del exDF.

No hay manera de no voltear a ver al monumental Benemérito de las Américas, que en esta representación —la cual, con todo y sus patitas, mide más de 25 metros de altura y pesa seis toneladas— luce un impecable contouring que las Kardashian y las youtuberas de belleza envidiarían. (En serio, ¿por qué nadie ha hecho un tutorial de maquillaje basado en la Cabeza de Juárez? Área de oportunidad).

Sus rasgos dramáticos recuerdan a la obra de David Alfaro Siqueiros y no es casualidad ni copia. El artista mexicano estaba originalmente a cargo del proyecto, comandado por el presidente Luis Echeverría. Pero Siqueiros se murió en el 74 y no alcanzó a terminarlo, así que su cuñado y discípulo, Luis Arenal, terminó la parte pictórica sobre la construcción del arquitecto Lorenzo Carrasco. A pesar de los contratiempos, la Cabeza de Juárez se inauguró el 21 de marzo (obviamente) de 1976. Pero, tíiiiipico de México, después del evento oficial, el pobrecito monumento estuvo abandonado por años. Además del deterioro, se convirtió en un nido de ratas… literal y figurativamente. La zona es conflictiva de por sí, pero este punto en específico era refugio de maloras.

Total que en el 2000 le echaron una manita de gato y lo volvieron a abrir, con todo y su museo. El cual, sí, está dentro de la cabeza. Muy Being John Malkovich la onda. Ahí hay unas litografías medio enmohecidas y unas banderas deslavadas.

La Cabeza de Juárez está en avenida Guelatao y Enrique Contel, en Iztapalapa. El museo abre de lunes a viernes de 8 a 15 h, y los sábados y domingos de 11 a 17 h. La entrada es gratuita.

(Fotos: Cuartoscuro) 

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Estudió Comunicación en la UNAM, pero en realidad aprendió a escribir en los chat rooms noventeros y luego en los blogs. Es tan fan de la Ciudad de México que tiene el mapa del Metro tatuado en el brazo.