La capital más caliente

La ciudad con más incendios del país

La CDMX ocupa el primer lugar en incendios del país pues atiende hasta 30 en tan solo un fin de semana, muchos de ellos se pueden evitar

ARTE: MICHEL LARIS

En lo que va del año, se han atendido en la CDMX 3,909 incendios, de los cuales, 1,149 son forestales y 2,760 son estructurales, es decir, han ocurrido en inmuebles como casas, escuelas, oficinas y negocios.

En muchas ocasiones, la chispa que inicia el desastre en espacios cerrados es provocada por la falta de mantenimiento en las instalaciones, las reparaciones deficientes y el mal almacenaje de productos inflamables.

“El 40% de los incendios ocurren por fugas de gas y flamazos en tanques, estufas y calentadores; 20% son causados por fallas en instalaciones eléctricas. Cerca del 15% iniciaron por aparatos electrónicos en mal estado o cuando hay muchos elementos conectados, y el resto de los incidentes ocurre por descuidos con veladoras, cigarros, cerillos y otro tipo de explosiones”, dice Alejandro Hernández, especialista en protección civil y gestión integral de riesgo.

Las delegaciones que concentran el mayor número de atenciones son Iztapalapa, Cuauhtémoc y Venustiano Carranza, de acuerdo con el primer superintendente del Heroico Cuerpo de Bomberos, Raúl Esquivel —jefe Vulcano—, esto se debe a que la primera es la demarcación más poblada y las demás concentran un gran número de visitantes y comercios, lo que aumenta el riesgo.

“Hay zonas en las que tenemos mucho desorden. El Centro es una de ellas, al igual que los mercados de gran tamaño como La Merced, Jamaica o la Central de Abasto e incluso algunos tianguis. Vemos que los locales tienen instalaciones sobrepuestas, no hay prevención y por eso las llamadas de alerta son mayores. Un chispazo y se prende todo lo que está a su paso”, dice.

La Ciudad de México está entre las cinco entidades del país con más incendios forestales con una superficie quemada de 1,730 hectáreas de árboles adultos o de renuevo, según el reporte del Centro Nacional de Control de Incendios Forestales. Al mismo tiempo, ocupa el primer puesto en igniciones de tipo estructural, pues mientras hay ciudades que registran uno o dos incendios al mes, la CDMX atiende un promedio de 30 durante un fin de semana. Un número elevado que responde a una ciudad con casi nueve millones de habitantes.

Gas y electricidad, los villanos
El 15 de enero de 2016, las imágenes de una explosión se hicieron virales en redes sociales. Se trató de una cafetería ubicada en avenida Félix Cuevas que dejó 10 personas lesionadas. En el video grabado por cámaras de la CDMX se observa un estallido que provoca que los enseres del negocio se impacten hacia la avenida. La causa del siniestro fue la acumulación de gas.

Las cifras del Heroico Cuerpo de Bomberos señalan que las fugas de gas son la principal causa de atención y de inicio de fuego en casi todos los casos. De enero a agosto de este año, la institución ha atendido 5,859 fugas, siendo el mes de abril el de más riesgo (890). A la par, se ha prestado atención a 224 flamazos, 33 explosiones y 1,101 servicios preventivos de incendio que pudieron estar relacionados con el gas.

Los tanques de gas estacionario, las válvulas de suministro, los calentadores y las parrillas de las estufas son las que más fugas presentan. “Es muy delicado porque el gas es más pesado que el oxígeno, avanza al interior de la casa hasta que encuentra una fuente de ignición, incluso si hay acumulación y la gente prende la luz, puede haber una explosión que colapse las estructuras de la vivienda. Otro riesgo es la muerte por intoxicación, pues el avance del gas es silencioso”, afirma Raúl Esquivel.

En caso de una fuga, explica el jefe Vulcano, se debe llamar a los bomberos para que sean quienes determinen de dónde proviene y si se puede solucionar al momento. Si se trata de los cilindros de gas, estos se retiran y destruyen, mientras que al afectado se le entrega una constancia que podrá canjear con el camión repartidor por un nuevo tanque y su relleno sin costo.

La madrugada del 1 de julio de 2017, un cortocircuito en una planta de luz provocó que la parte posterior del Palacio de Bellas Artes —uno de los recintos culturales más importantes del país— se incendiara. Dicho corto fue parte de los 83 chispazos que se atendieron durante ese mes y uno de los 641 que han ocurrido en lo que va del año.

Para Alejandro Hernández, especialista certificado por el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), los cortocircuitos son provocados cuando los equipos electrónicos no se mantienen en correctas condiciones o no funcionan bien, si hay demasiados cables conectados a una misma corriente, si una línea tiene muchas derivaciones o si en un inmueble hay enchufes desgastados, rotos o sin tapa.

“Si no se toma en cuenta la capacidad eléctrica de la instalación, si el mantenimiento es deficiente e incluso si se aplica una solución temporal en lugar del trabajo de un experto, podemos provocar accidentes que van desde volar toda una instalación, que implicaría un alto costo, o provocar un chispazo que lesione a alguien o prenda fuego”, dice.

De acuerdo con los especialistas, prevenir un incendio depende de la vigilancia constante en el hogar. Pero si el siniestro ya está presente, lo más importante es actuar rápido, para eso se recomienda abandonar el inmueble y llamar a emergencias.

En cifras:

  • 25 tipos de atenciones presta el Heroico Cuerpo de Bomberos, entre ellos controlar cortocircuitos.
  • 3 mil 909 incendios tanto forestales como estructurales se han registrado este año en la CDMX. estructurales
  • 22 de agosto es la fecha  en la que se conmemora elDía del bombero

    a nivel nacional.

 

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Reportera que camina la CDMX. Ideática y platicadora en sus ratos libres. Escribe de madrugada y duerme en el autobús. Convencida que las personas están hechas de historias y no sólo de tripas y huesos. De la vida aprendió a no tener sentimiento de escasez.