A gastar con estrategia

Plan para el Buen Fin

La locura comienza mañana. Antes de desenfundar las tarjetas, revisa este plan para el Buen Fin y así saber en qué invertir

Acércate a ofertas, meses sin intereses y todo tipo de promociones armado de estos tips que elaboramos pensando en mantenerte lejos del sobregiro y las compras irreflexivas

 

En el 2011, las reglas del juego cambiaron y la temporada de compras de fin de año se recorrió a mediados de noviembre. Inspirado en el Black Friday, llegó el Buen Fin a México. Seis años después, la Cámara de Comercio (Canaco) estima que se generarán más de 100 mil millones de pesos este largo fin que inicia este viernes y culmina el lunes. Tan solo en Ciudad de México, 71 mercados públicos y 50 tianguis ofrecerán descuentos, además de los que tendrán miles de tiendas y establecimientos comerciales.

Advertencia: si decides salir y gastar en estos días, toma en cuenta que las ofertas invadirán todos los rincones de la ciudad. Esto no significa que debas volverte loco, en especial con tus tarjetas de crédito. Hay muchas cosas que debes considerar antes de comprar: ¿vale la pena gastar en eso?, ¿realmente te conviene esa oferta o podrías conseguir un mejor precio?, ¿debes ir a la tienda o puedes ahorrarte esa multitud y las enormes filas comprando en línea?

Si tu plan es simplemente ir y ver qué hay, es probable que seas víctima del furor y termines comprando objetos que no necesitabas y con una deuda que puede meterte en problemas a largo plazo. Por esto, lo mejor es sentarte a considerar estos puntos.

¿Está en oferta o es “publicidad”?

Los carteles en tonos llamativos (principalmente rojo) con letras mayúsculas de color blanco son tentadores: “Hasta 70% de descuento”. También lo son todos los maniquíes con esa chamarra en la que se lee “rebajas”. Y ni hablar de los promotores en tiendas que te arrastran al interior para que aproveches las ofertas.

La mercadotecnia puede ser engañosa, sobre todo al considerar que el Buen Fin no es la única temporada de descuentos; por lo general, los precios de los productos suben y bajan a lo largo del año.

La mejor herramienta para saber si realmente te conviene un determinado precio es comparar cuánto cuesta en otros lados y en otras fechas. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ya lo hizo más fácil con la herramienta digital Quién es quién en los precios (gob.mx/profeco/articulos/quien-es-quien-en-los-precios-133926), que sirve para revisar los costos promedio de algunos artículos. Para utilizarla de forma meticulosa, puedes registrarte; de lo contrario, basta con ingresar como visitante y seleccionar la categoría “Ciudad de México y área metropolitana”, así como la delegación en la que planeas comprar. Después, tienes que buscar el producto que te interese, y al hacerlo, se desplegará una tabla con su precio mínimo, máximo y promedio en la zona.

¿Qué vale la pena comprar?

Hay una regla de oro: no gastes más del 30% de tus ingresos mensuales para pagar tus deudas. Revisa el estado de cuenta de tu tarjeta de crédito y, si está en ese límite —o ya lo sobrepasó—, no importa qué oferta sea… no vale la pena.

Según la Comisión para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), lo mejor que puedes hacer es comprar bienes duraderos (artículos tangibles que usarás varias veces, como aparatos electrónicos, automóviles, muebles, ropa o electrodomésticos). Con esto te asegurarás de que tu compra valió la pena y no obedeció a un simple impulso. La recomendación es “considerar los beneficios y la vida útil de lo que estás adquiriendo, es importante que te dure más de lo que tardarás en pagarlo”. Es decir, si comprarás unos zapatos que se gastarán en seis meses y tardarás un año en pagarlos, la compra será contraproducente.

Una recomendación más: antes de pagar cualquier producto de este tipo, debes asegurarte de que lo conoces (su funcionamiento, garantía y cuidados especiales, si es que los tiene). De acuerdo con la información de Profeco y Condusef, “el establecimiento tiene la obligación de responder a todas tus inquietudes”.

¿Puedes ahorrarte la fila?

Si las multitudes no son lo tuyo, quizá debas mantenerte alejado de las tiendas, los mercados y los centros comerciales durante el Buen Fin. En algunos sitios habrá fila para entrar, para los probadores —si es el caso— y, la peor de todas, para pagar. Tu paciencia será puesta a prueba.

En caso de que quieras aprovechar ofertas específicas, vale la pena que antes de ir al establecimiento revises la página web de la tienda, porque muchas veces puedes comprar el artículo rebajado con un par de clics y ahorrarte la salida. Además, hay algunas marcas que tienen descuentos exclusivos para su tienda en línea.

Comprar desde tu computadora o celular es muy práctico, pero si no tomas ciertas medidas de seguridad, podrías ser víctima de un fraude. Lo primero que debes hacer es confirmar que la página web sea segura: una forma sencilla de hacerlo es ver si tiene el sello de confianza que otorga la Asociación de Internet.Mx (sellosdeconfianza.org.mx/lista); también corrobora que la dirección comience con las letras https y que en la barra tenga el ícono de un candado. Otra medida que puedes tomar es guardar los comprobantes de compra para hacer reclamaciones y aclaraciones sobre tus compras, en caso de ser necesario.

Cifras

33% de los consumidores no compara precios, según Deloitte.

59.3% de las empresas atraen clientes con meses sin intereses.

81% de los chilangos planea realizar compras durante el Buen Fin.