Fotomultas, con quejas al alza

En enero, los módulos de atención de la SSP recibían al día a 60 conductores molestos. Actualmente, la cifra asciende a 220.

ARTE: ANDREE ÁVALOS

Hace una semana, Mireya Sánchez recibió en su casa tres multas por supuestamente conducir con exceso de velocidad. El hecho le causó sorpresa porque todas correspondían al mismo lugar de la ciudad, pero aun así decidió pagarlas.

Dos de las multas incluían un descuento y ascendían a 143 pesos con 36 centavos. Sin embargo, en la ventanilla del banco le dijeron que no podían aceptar su pago porque la línea de captura debía estar en cifras cerradas, mientras que con la tercera multa tampoco pudo hacer nada porque ya estaba vencida cuando le llegó.

Luego de esto, trató de cubrir el monto en una oficina de la Tesorería, pero en principio le contestaron lo mismo: no podían recibir su pago porque incluía centavos. Después de insistir, Mireya consiguió que los funcionarios actualizaran su línea de captura, aunque no que resolvieran el problema de la multa vencida. Solamente le recomendaron acudir a un módulo de aclaración, para así evitar pagar los 752 pesos que implicaba la sanción.

El caso ejemplifica una situación que han vivido miles de capitalinos desde que el 15 de diciembre entró en vigor el nuevo Reglamento de Tránsito y, con él, un nuevo sistema de fotomultas que causa descontento porque, en opinión de los automovilistas, funciona de forma irregular.

Durante enero, la Secretaría de Seguridad Pública local (SSP) abrió dos módulos para aclarar dudas sobre las multas de tránsito. En esas primeras semanas, dichas oficinas recibían un promedio de 60 personas al día. Después, ante el creciente número de quejas, la SSP abrió un tercer módulo.

A la fecha, cada uno de estos lugares atiende diariamente alrededor de 220 aclaraciones, casi cuatro veces de las que atendían a principios de año.

El subsecretario de Control de Tránsito de la SSP, Alejandro Martínez, dice al respecto que las autoridades analizan abrir cuatro módulos más. Sin embargo, asegura que esto no se debe al aumento de quejas, sino a que se busca evitar que los automovilistas tengan que trasladarse hasta el centro, donde están los módulos actuales.

“Estamos considerando poner un módulo en la zona norte, otro módulo en la zona oriente, otro módulo en la zona sur y otro módulo en la zona poniente, a efecto de que el ciudadano pueda acudir al que le quede más cercano y tenga el mismo nivel de atención”, explica el funcionario.

Filas de quejosos

Afuera del módulo de atención de la Glorieta de Insurgentes, en las instalaciones de la SSP, unas 20 personas se arremolinan en torno a un policía de tránsito. La mayoría le plantea la misma queja: no haber podido pagar una multa porque la línea de captura incluía centavos.

Frente al descontento, el oficial sólo les recomienda ir a un café internet y actualizar la línea de captura para que salga en cifras cerradas para poder realizar el pago.

A unos metros, otros 40 conductores inconformes hacen fila para entrar al módulo y exigir que les aclaren, entre otras situaciones, por qué cuando recibieron sus multas éstas ya estaban vencidas o por qué se enteraron de que habían sido infraccionados hasta que trataron de verificar sus autos.

El acceso al lugar tarda de 10 a 15 minutos y, una vez dentro, funcionarios explican a los quejosos el motivo de sus infracciones. Incluso, en ocasiones les muestran imágenes en pantalla.

“Les damos ese beneficio de revisar caso por caso”, dice el subsecretario de la SSP, quien asegura que la mayoría de los inconformes sale convencida sobre por qué se le sancionó.

Sin embargo, según se constató en recorridos, no son pocos los ciudadanos que quedan a disgusto. Mireya, por ejemplo, cuenta que en el módulo la atendieron con amabilidad, pero cree que las personas no tendrían que verse obligadas a invertir tiempo en aclarar una multa. “Está mal porque estoy arreglando errores de ellos”, dice.

Aclaraciones no satisfactorias

Si un conductor queda inconforme con una aclaración, todavía tiene la opción de presentar una queja ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo, el cual determina si el ciudadano o la SSP tienen la razón.

No obstante, hay automovilistas que, con el propósito de evitarse más problemas con el sistema de fotomultas, han buscado otras alternativas más radicales.

María Andreé es una de estas personas. Hace poco, acudió a un módulo después de que fallidamente intentó verificar su automóvil. Cuando fue al centro de verificación, le dijeron que no podía hacer el trámite porque tenía multas pendientes por casi 10 mil pesos y que éstas estaban próximas a vencer. Sin embargo, ella asegura que nunca le llegó alguna notificación.

“La verdad es que ni siquiera sabía que existen [los módulos], hasta ahorita. Fui a los trámites y nunca me dijeron nada”, dice la mujer, quien ya con el tiempo en contra optó por dar de baja sus placas y cambiarlas por unas del Estado de México.

“Es una ventaja, porque como las multas todavía no son compatibles, ahorita si me toman foto [fotomulta] o lo que sea, no les va a servir de nada”.

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En cifras

  • módulos de atención existen para recibir solicitudes de revisión a infracciones.
  • 220 personas, en promedio, acuden al día a cada uno de estos módulos locales.
  • nuevos módulos contemplan abrir las autoridades de la ciudad para la atención de quejas.
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Reportero titular que a veces juega de editor derecho, formado en redacciones de un par de diarios nacionales, pero siempre cubriendo la ciudad. En los ratos libres me gusta practicar boxeo, no porque esté de moda, sino porque te pone en forma para los ‘chacaleos’.