“Las autodefensas de Reynosa”, por @diegoeosorno

Seguro que Jack Dorsey no imaginó que su invento ayudaría a derrocar una dictadura árabe aferrada al poder durante 30 años. A principios de 2006, Dorsey puso en marcha una cosa llamada Twtrr, la cual, meses después -con la buena ayuda de dos vocales- tomó un nombre menos onomatopéyico: twitter. Dice la leyenda que la idea surgió durante una reunión de jóvenes ejecutivos de la compañía Oreo en la cual probaban comida mexicana y discutían la posibilidad de crear algo parecido al sistema de mensajes telefónicos (SMS) pero en una versión de internet que fuera suficientemente intensa como adictiva.

 Tras el lanzamiento, el número de participantes de la red social fue siempre en ascenso, sin embargo, hasta el 2008, en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, el invento de Dorsey cobró fama mundial. Un asiduo participante era Barack Obama, ganador de los comicios, quien tras la histórica jornada electoral tuiteó un agradecimiento especial a sus miles de seguidores por haber hecho posible el triunfo. En los años posteriores, 2009 y 2010, la red social de los 140 caracteres se comió al mundo. Incluyendo a Egipto, por supuesto, donde fue determinante para que los chicos egipcios tumbaran la dictadura de Husni Mubarak.

Pero si en El Cairo twitter fue una arma de liberación, en una pequeña ciudad de México llamada Reynosa, Tamaulipas, esta red virtual ha sido una herramienta de resistencia para sus habitantes durante una de las épocas más oscuras que ha vivido esta región colindante con Texas, en la que el silencio ha sido impuesto mediante armas criminales de alto poder e innegable complicidad oficial. Frente a la operación de las máquinas de guerra de organizaciones como Los Zetas y del Cártel del Golfo, la colusión o ineptitud de no pocas autoridades, y la imposibilidad de los medios de comunicación locales para dar cuenta de lo que sucede, un grupo de tuiteros valientes, ciudadanos comunes desesperados, emprendieron el 23 de febrero de 2010, el mismo año de las revoluciones árabes, un proyecto que ha funcionado y se ha mantenido reportando y ayudando a reducir los estragos de una guerra que no para y que sobrepasa la capacidad del gobierno estatal de Egidio Torre Cantú, mientras que la administración federal de Enrique Peña Nieto, hace oídos sordos ante lo que sucede.

En Michoacán la situación es grave, pero nunca han dejado de existir las mínimas libertades civiles para por lo menos contar lo que sucede, por eso los llamados grupos de autodefensa pudieron tener una amplia cobertura mediática durante estos meses.

Sin embargo, Tamaulipas no goza de las mínimas garantías que sí tiene Michoacán, y por ello, su situación es aún más dramática que la de aquel estado. Por eso el campo de batalla de estas autodefensas de Reynosa es la comunicación y no el enfrentamiento armado: reportan desde una plataforma horizontal sucesos relacionados con bandas o células de los cárteles de la droga que operan en su ciudad, a través del HT #Reynosafollow.
Todos estos tuiteros han padecido directa o indirectamente de un régimen violento que está más allá del tráfico de drogas, ya que en estos años en Reynosa han proliferado los secuestros, las extorsiones, el despojo de propiedades, las retenciones masivas de migrantes, los giros negros, el robo de combustible, los taxis espías, así como saqueos de producto terminado y de materias primas de maquiladoras y otras empresas de la zona, además de otras centenares de tragedias individuales como violaciones, torturas y asesinatos cometidos bajo total impunidad.

Las autoridades locales ni siquiera pueden dar cuenta de los sucesos, muchos menos logran hacer algo para evitarlos. Se trata de gobiernos desbordados. De esta forma twitter ha sido una herramienta valiosa para orientar a la población. Los tuiteros de #Reynosafollow lo hacen de forma anónima, imparcial -sin preferencia hacia algún grupo o cartel-  y con mucha cautela. Su objetivo es mantener informados a los ciudadanos durante las Situaciones de Riesgo (SDR) para que eviten quedar en fuego cruzado, retenes de civiles crmados o persecuciones. Otro de sus objetivos, me dice uno de sus integrantes, es no entorpecer actividades de las Fuerzas Armadas: “evitar ser confundido o despojado de vehículos que se utilizan para bloquear calles y avenidas o para cometer más delitos, así como cuidar que los ciudadanos no circulen por avenidas “minadas” con “ponchallantas” que los carteles utilizan para evitar el paso de las Fuerza Armadas”.

Pero sus dos principales objetivos son: “Tratar de inhibir los movimientos de GA (Gente Armada de algún grupo) publicando sus movimientos para que se “sientan que la gente los ve y lo publica”, así como “Buscar que alguna autoridad PF (Policia Federal) SEMAR ó SEDENA puedan recopilar información que ayude en tiempo real a controlar la situación”.
Los fundadores de #Reynosafollow aseguran que es un proyecto libre que cuenta con todo tipo de usuarios, quienes a través del tiempo han establecido una especie de jerarquía y método de discernir y etiquetar las fuentes para tomar la información confiable y verificarla.

Ellos consideran que existen diversos tipos de tuiteros en su red: los más confiables son los que están activos todo el tiempo y sólo informan de manera objetiva e imparcial; están también tuiteros confiables pero poco activos; los tuiteros poco activos, pero que realizan aportaciones esporádicas y confiables. Finalmente están los tuiteros “infiltrados”, aquellos que aparecen cuando existe alguna Situación de Riesgo y preguntan sin aportar nada.

En los meses recientes, para mejorar su eficacia, esta red de tuiteros creó un canal en Zello, una aplicación para móviles que se utiliza en tiempo real como frecuencia de radio, en la cual a través de Reynosafollowfb  se escuchan y solamente se publican reportes de usuarios que presencian balaceras, retenes de civiles armados, persecuciones, caravanas de gente armada, accidentes de tránsito, operativos de policía, transito local y grupos del Crimen Organizado.

Todo indica que la resistencia de estos héroes anónimos será larga, pero aún queda ánimo entre los miembros de #ReynosaFollow. “Escribiste en Twitter algo en que también los habitantes de Reynosa estamos de acuerdo: “Olvidar también sería criminal” y las autoridades Estatales y Locales nos han olvidado. No queremos ser partícipes de ése olvido. La sociedad busca medios y formas de organizarse”, me dice uno de los tuiteros más valientes que he conocido y que con su labor trata de sacar a Reynosa de la tiranía bajo la que hoy vive.

 (DIEGO ENRIQUE OSORNO)
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Testigo y narrador de conflictos del primer cuarto del siglo XXI en México y otros países. Su más reciente libro es Slim (Debate, 2015). Participó en la Comisión de la Verdad de Oaxaca que investigó y consignó a funcionarios por ejecuciones extrajudiciales y actos de tortura. Cofundador de agenciabengala.com.