¿Y si Peña no es un tonto?

Zul de la Cueva.- No es posible tanta pifia, no es posible ni creíble la tesis de que todos los asesores del presidente inhalan cemento y solventes varios todo el día. Entonces, ¿estamos gobernados por un hato de mulas o algo distinto está sucediendo?

Consideremos: minutos antes de elecciones en varios estados el PRI aprueba el matrimonio entre personas del mismo sexo y Peña sale a aplaudir el tema con bombo y platillo.

Está muy bien que un gobierno vele por la igualdad de derechos pero es difícil creer que estos desgraciados que tienen el país lleno de fosas clandestinas estén muy interesados en dichas agendas.

Entonces, ¿no tienen olfato político y no se enteraron de que es un tema que polariza y que sacarlo poquito antes de elecciones iba a generar resultados negativos en el sector conservador?, ¿nadie dijo “hay que esperarnos unas dos semanitas para aprobarlo” porque todos estaban inhalando thinner en las reuniones importantes? No creo.

¿Qué podemos pensar de la disculpa del presidente por el escándalo de la casa blanca? Una acción totalmente fuera de tiempo, cuando el asunto ya no era tema, y que dejó en ridículo a su esposa, reviviendo el entuerto para lograr ¿qué? ¿legitimidad? Ay par favar.

No olvidemos el plagio de la tesis y los pretextos más imbéciles jamás dichos nunca: “Se cayeron las comillas en el camión”, “El perro se comió mi tarea”, “Infrastruchur”.

¿Está imbécil el presidente que dice cosas como que Okinawa está en Chihuahua, que Lagos de Moreno es una entidad federativa y no recuerda tres libros o que semanalmente es semana a semana y 2015 es un mes? Puede ser, pero eso no explica las pifias que requieren el concurso y el esfuerzo de todo un gabinete y una turba de expertos y asesores carísimos.

¿Cómo explicarse la última, la de Trump, poquito antes del cuarto informe del presidente que fue, por cierto, más un conjunto de pretextos, cuentos y dislates que un informe?

Ah, pos es que lo invitaron pensando que no iba a venir porque era obvio que era una invitación no invitadora y tenían que invitar a Hillary y no podían hacer la grosería de no mandarle un papelito que él por lógica tenía que ignorar y el otro les salió con la majadería de aceptar… todo esto puede ser pero, ¿no podían haber hecho un ridículo menor?, ¿quién recomendó la reunión privada por el amor de Jesús clavado en una cruz?, ¿por qué se le dio trato de jefe de Estado?, ¿por qué seguimos hablando de un muro que es promesa de campaña en un país donde nadie nunca ha cumplido o tomado en serio esas promesas?, ¿por qué decir que ante un tipejo que insulta a México hay que dialogar mientras a los maestros mexicanos se les trata con toletes y se les niega el diálogo?

Tratamos a Trump como presidente, eso ofende a la muy probable futura presidenta del vecino del norte que ya dijo “Fuchi, no gracias, no voy”. ¿De verdad, tenemos un gabinete de tarados?, ¿estos tarados controlan los medios del país, manejan la opinión pública, tienen una base sólida de votantes gracias a los programas sociales y sobrevivieron 12 años sin la presidencia para luego volver? Es un poco difícil de creer. Son los idiotas más capaces del mundo, los de la dictadura perfecta, los que hicieron este infierno o tal vez, sólo tal vez, esté pasando algo distinto.

Permítame ofrecer una teoría del compló:

Es posible que el PRI sepa que la marca PRI esté demasiado quemada para ganarle las elecciones al gran satán Andrés Manuel López Voldemort, a quien le tienen odio y terror. Tal vez tengan calculado que el PAN, por sí mismo, tampoco puede.

A lo mejor no son tan tontos como para proponer una alianza abierta entre PRI y PAN para detener al chamuco de Morena porque esto haría enojar a ambos electorados y tendría pobres resultados entonces ¿qué queda?, ¿cómo parar al candidato de siempre, al dos veces sub campeón de la presidencia de México?

Hay un camino posible: dinamitar una de las dos marcas, debilitarla hasta el ridículo y fortalecer la otra. Buscar un candidato que cumpla con ambos perfiles para el PAN… No sé, un ex priísta retrógrada que gobierne un lugar lleno de templos, como Puebla, por ejemplo y para el PRI un candidato lego, que no pinte, que no tenga corazón ni carisma, una Josefina diferente versión jurásico tardío. La misma que nos aplicaron la vez pasada pero al revés… Digo, para situaciones difíciles, soluciones extraordinarias.

En una de esas los dinosauros no son tan tarugos.