Helados que te hacen ojitos

Los helados llevan las de ganar: tienen azúcar, son cremosos y están fríos. Por chafas que sean, es difícil que un humano no encuentre placer en comerlos. Pero en los últimos años el estándar de este postre ha subido significativamente, y los exigentes ya no se conforman con las preparaciones industrializadas de ya-saben-qué-cadena-omnipresente y mucho menos con los botes que venden en el supermercado. Uno ya espera que el de vainilla tenga puntitos negros y que el de menta no sea verde fosforescente.  

En la Escandón acaba de abrir un local que cumple con estas exigencias… y con creces. No sólo son helados artesanales, orgánicos y riquísimos. También experimentan con las propiedades curativas de plantas y frutas, en una pequeña línea que llaman “balsámica”, porque le caen bien a tu cuerpo. Por ejemplo, manzanilla con miel, lavanda con vainilla o hierbabuena con limón; además de sabores como carajillo, chocolate, plátano con nutella o mazapán. Con todo y lo suculentos que son, su contenido calórico es bajo.

Por si fuera poco, son los helados con más personalidad en toda la ciudad, porque tienen un par de ojitos comestibles. Los fines de semana hay sándwiches de helado en pan con forma de osito: ¡nos morimos de ternura y de antojo!

A todo esto se añade la belleza del local, diseñado en tonos pastel y retacado de muñequitos vintage: desde un gorila-alcancía hasta un Humpty Dumpty sonriente, pasando por ositos de porcelana y conejitos mecánicos. Están en la frontera de lo adorable y lo perturbador. Entre los helados y la decoración, es el local más instagrameable del mundo.
heladeria escandón

Heladería Escandón
Martí 61, Escandón; 7045 5573.
Lunes a sábado de 11 a 19 h, domingo de 11 a 16 h.
@heladeriae